lunes, 17 de junio de 2019

Sebastián Torrico Rodríguez.    


Biografía.

Nacido en Alcaracejo, Córdoba, 14.02.1919, fallecido en Madrid, 1989. En octubre de 1936, ingresa voluntario en las Fuerzas Aéreas de la República en la 3ª Región Militar donde prestará servicios como mecánico de automoción al servicio de aviación. Su familia se traslada desde su localidad natal cordobesa hasta el destino de Sebastián, siguiéndole durante toda la contienda hasta Vic (Gerona), desde donde cruzan la frontera francesa en 1939 en compañía de su hermano Juan Torrico, siendo internados en el campo de concentración de Saint Cyprien, donde permanecen doce meses. A principios de 1940 se les traslada a Toulouse para trabajar en una empresa de armamento y municiones, pero Sebastián decide regresar a España en 1941, siendo juzgado y condenado a permanecer un año en el Batallón de Trabajo nº 2 destinado en la sierra de Algeciras. Un año más tarde se licencia y regresa a Alcaracejo, pero en 1945 es detenido y juzgado de nuevo por el delito de "adhesión a la rebelión", por lo que es condenado a 20 años. Sebastián cumplió 7 años y 2 meses en las prisiones de Ocaña (Toledo) y El Dueso (Santander), saliendo en libertad en 1952 y asentándose en Madrid, donde permanecería 3 años más en libertad vigilada. Cuando sale de la cárcel, José Ramis Ortiz, chófer del Ministro del Aire general Eduardo González Gallarza, le ayuda y avala para reiniciar su vida en agradecimiento por el hecho de que su hermano Juan le había salvado la vida durante la guerra civil. Sebastián Torrico perteneció al Partido Comunista de España y fue miembro de la Asociación de Aviadores de la República y se le reconoció su condición de militar profesional.


    Sebastián Torrico Rodríguez, con el uniforme de Aviación, en 1936. Tenía 17 años.

El UNIFORME.


Como se aprecia en la fotografía el uniforme que lleva Torrico es el reglamentario en el Arma de Aviación republicano, el M-31, en color azul Vergara aunque los colores solían variar a partir de un año y del fabricante. Vemos en detalle el gorro así como el emblema.


Gorro de color azul, cordoncillo y borla en color blanco, el emblema metálico es un vehículo, que variaban dependiendo de la procedencia y los fabricantes. El mismo lleva dos modelos diferentes en su propio uniforme.



Arriba, distintivo metálico de un vehículo a motor, prendido con alfiler sobre el bolsillo superior, en este caso el izquierdo. Abajo, emblema muy habitual en aquellos años, hubo muchos conductores no solo militares sino también civiles que portaban sobre su uniforme o ropa de trabajo este tipo de emblemas. (Colección Carlos Bourdon).

Fuentes: elaboración propia, emblema colección del autor. Pagina web archivo de la democracia, sección colecciones digitales. Fotografía perteneciente al fondo de Sebastián Torrico Rodríguez, proveniente de la Asociación de Aviadores de la República (ADAR).

lunes, 10 de junio de 2019

Emilio Jiménez-Millas Cano. Comandante de Ingenieros y Aerostero.


El próximo 15 de junio, se cumplen 102 años de la trágica muerte del capitán  Ingeniero militar Emilio Jiménez-Millas Cano (1879-1917) a consecuencia de un accidente aéreo cuando realizaba las pruebas para la obtención del título de piloto de aeroplano en el aeródromo de Cuatro Vientos.

Nacido en Madrid el 28 de julio de 1879,  el joven Emilio ingresa en 1896 con tan solo 16 años en la Academia de Ingenieros de Guadalajara de la que sale de segundo teniente cuatro años después. En 1902 obtiene el despacho de primer teniente y es destinado a la Compañía de Aerostación militar y este mismo año forma parte de la tripulación que junto al entonces comandante Pedro Vives y teniente Cibeira consiguen con todo éxito realizar la primera ascensión de un globo libre, este se realiza sobre el polígono de Guadalajara. Un hecho que marcará su trayectoria tanto civil como militar llegando a ser uno de los aerosteros más completos de su época pese a su relativamente corta vida aeronáutica. Su primer destino es el Regimiento de Zapadores pero por orden superior sigue afecto a la Compañía de Aerostación de Guadalajara como profesor.  El 25 de octubre de 1902 forma parte de la tripulación del globo “Marte” con el que atraviesa la sierra de Guadarrama logrando romper lo que parecía una barrera infranqueable para la época, aterrizando ocho horas después y casi 200 kilómetros en Chagarcía Medianero (Salamanca).

En 1903 pasa destinado a la Compañía de Zapadores de Las Palmas de Gran Canaria haciendo trabajos de fortificación de las islas con Baterías de costa y la actualización y levantamiento de mapas. Entre 1904 y 1907 ocupa la plaza de profesor de inglés en la Academia de Ingenieros de Guadalajara compaginando las clases con vuelos en globo libre. Estos vuelos y ejercicios en tierra  le proporcionan una gran experiencia que completa su formación como aerostero. Su ascenso a capitán se verifica en 1909 y en el mismo destino como profesor en la Academia. En 1911 parte en comisión de servicio a Inglaterra donde pasa seis meses afecto a un batallón del ejército inglés donde realiza ejercicios y estudia la utilización del globo en las maniobras llevadas a cabo.
                  
                           Segunda Promoción de pilotos de Aeroplano.


Foto de prensa de la revista El Mundo Militar de 31 de agosto de 1912  donde  posan para la cámara los componentes de la 2ª Promoción de pilotos militares junto al coronel Pedro Vives y el capitán Alfredo Kindelán. (Archivo Santiago Guillén).


En 1912 forma parte de la 2ª Promoción para la obtención del título de aeroplano en la Escuela de Cuatro Vientos. El 9 de abril, en el transcurso de un vuelo como alumno su avión entra en pérdida a una altura de veinte metros y se estrella resultando el aparato destruido y Jiménez-Millas con heridas de consideración en piernas y tobillo lo que hace que pase trece días hospitalizado y un mes convaleciente en casa. No es el único accidente que padece durante su permanencia como alumno en la escuela de vuelo pero sí el más grave.


Fotografía de la Revista Mundo Gráfico dedicada al capitán Jiménez-Millas Cano restableciéndose en su casa de las heridas causadas en las piernas por el  accidente de aviación ocurrido el 9 de abril de 1912. (Archivo Santiago Guillén).
 
Por consejo del coronel Vives abandona el curso de piloto de aeroplano y se centra  en la enseñanza y manejo tanto de globo como de dirigible. Estas clases las impartirá en el ámbito militar y en el civil al ser miembro del Real Aero Club de España y formar parte del plantel de profesores de Aerostación.

                                            El Dirigible España.

Participa en la competición de globos creada en 1913 por el Conde de San Esteban de Cañongo consiguiendo el primer puesto. Este mismo año forma parte de la tripulación del dirigible España como oficial de ruta, realizando un vuelo sobre Madrid llevando como pasajeros al Rey Alfonso, al príncipe de Battenberg y al general Marina. Además la tripulación está constituida por el coronel Vives, el capitán Kindelán y el mecánico Quesada. Días más tarde el Rey por carta enviada al coronel Vives le da las gracias por el magnífico vuelo, felicitando también a la tripulación por la profesionalidad en el manejo de la aeronave. En diciembre marcha con su unidad a Marruecos como piloto de esférico, realizando ascensiones en apoyo a la Artillería en la corrección de tiro, levantamiento y realizando croquis de mapas así como la obtención de fotografía aérea, actividad ésta en la que llegará a ser un gran especialista. Las ascensiones en globo las compagina con vuelos en aeroplano como observador y fotógrafo aéreo. Hasta 1916 participa en distintas campañas, en la mayoría de ellas como observador de aeroplano.
Por su actuación en la campaña de Marruecos es condecorado con varias Cruces al Mérito Militar distintivo rojo y blanco, así como con una Cruz de María Cristina.
En 1915 y 1916 vuelve a participar en la competición de globos creada por el Conde de San Esteban de Cañongo, consiguiendo en las dos ediciones el primer puesto por lo que la copa de honor queda definitivamente en su poder.

                    Sexta Promoción de piloto de aeroplano.

En 1917 forma parte de la 6ª Promoción de pilotos de aeroplano. El 15 de junio, un día antes de la prueba para la obtención del título, en vuelo de prácticas con el avión Farman nº 2 y a una altura de 1500 metros se le hacen señales desde tierra para que regrese al aeródromo. Estando a 1000 metros el avión se inclina casi verticalmente de forma brusca lo que hace que el piloto salga despedido del aparato y caiga al vacío desde una altura de 500 metros muriendo en el acto. El avión se estrella a pocos metros del cuerpo del infortunado aviador. 


Restos del avión Farman nº 2 que pilotaba el capitán Jiménez-Millas y del que salió despedido a una altura de 500 metros. El aparato cayó a pocos metros del cuerpo del infortunado aviador.

Al día siguiente se le da cristiana sepultura. El cortejo fúnebre sale del Hospital  Militar de Carabanchel donde el día anterior fue depositado el cadáver. Forman este cortejo una representación de la Casa Real, el Capitán General de Madrid, Gobernador Militar de Guadalajara, Jefes y oficiales de Aviación. Rindió honores al cadáver una Compañía de Aviación.  


Esquela del finado insertada en la presa por la familia de aviador. En el texto podemos leer; Piloto de Aerostación y dirigible y la fecha del accidente así como su edad. Vía internet.

          Monumento a los aviadores muertos en acto de servicio.

Emilio Jiménez-Millas Cano fue desde que se presentó el proyecto del monumento a los aviadores fallecidos en acto de servicio en la Aviación española, un ferviente defensor de su construcción. Este proyecto es promovido desde su inicio por el  periodista y socio del Real Aero Club de España, Ricardo Ruiz-Ferry. El grupo escultórico obra del capitán de Infantería Manuel Delgado Blackenbury es erigido en la pequeña plaza del Marqués de Cerralbo que forma la confluencia de las calles Ferraz y Pintor Rosales de Madrid. Inaugurado en 1918 por el Rey Alfonso XIII junto con autoridades civiles y militares. En el pedestal del monumento están esculpidos por orden cronológico los nombres de los primeros aviadores fallecidos en acto de servicio. Emilio Jiménez-Millas Cano ocupa el octavo lugar en la cenefa que rodea el pedestal a la cual se irán sumando algunos nombres más hasta el año 1922. 


Postal de época del monumento dedicado a los aviadores militares muertos en acto de servicio, ubicado en su primitivo sitio entre la calle Ferraz y Pintor Rosales.  Actualmente en este mismo lugar hay una estatua dedicada al abogado y político Agustín de Argüelles. (Archivo Santiago Guillén).



Fotografía del conjunto escultórico dedicado a los aviadores muertos en acto de servicio. Inaugurado en 1918 por el Rey Alfonso XIII. Emilio Jiménez-Millas fue desde el primer momento una vez lanzada la idea del proyecto un fiel defensor para su realización.  Ubicado entre las calles Ferraz y Pintor Rosales fue trasladado años después a los jardines del Paseo de Moret, en la actualidad puede visitarse en la Lonja del Cuartel General del Ejército del Aire en Moncloa.(Archivo Santiago Guillén).


Fotografía de la parte de la cenefa alrededor del pedestal con los nombres de los aviadores muertos en acto de servicio en la Aeronáutica Militar española desde 1912 y hasta 1922. En ella podemos ver el nombre, grado y fecha de la muerte de Emilio Jiménez-Millas. (Archivo Santiago Guillén).

                                       Trágica saga familiar.

            Con su muerte se inicia una trágica relación de miembros de la saga Jiménez-Millas fallecidos en acto de servicio en combate o accidente aéreo entre los años 1917 a 1972. El diario ABC de fecha 29 de mayo de 1975 inserta en la página 91 una esquela de gran formato con los nombres de siete miembros de la familia Jiménez-Millas en la que se detalla el Cuerpo o Arma al que pertenecían y el motivo de su fallecimiento. Cinco de los siete Jiménez-Millas eran pilotos militares y los dos restantes oficiales de Regulares. Por último, el capitán Emilio Jiménez-Millas de 37 años es ascendido a comandante a título póstumo con arreglo a la ley de 27 de noviembre de 1912.


Esquela insertada en el diario ABC, donde figuran siete miembros de la familia Jiménez-Millas muertos en acto de servicio entre 1917 y 1972. La mayoría de ellos eran pilotos militares. Archivo ABC.
                                              El uniforme.

Adjuntamos a esta pequeña biografía fotografías del uniforme de servicio usado por el capitán de Ingenieros Emilio Jiménez-Millas. Se trata de la guerrera caqui modelo 1914 para jefes y oficiales y de uso solamente para las guarniciones en África sustituyendo al uniforme de rayadillo. El 13 de noviembre de 1917, este modelo de uniforme se declara de uso en la Península en todas las épocas del año y en la Aeronáutica Militar dejando el uniforme de paño para actos de sociedad. El uniforme se completa con calzón de montar del mismo color y polainas de cuero color marrón (no incluidos en este artículo). La gorra de plato del mismo color y visera negra para jefes y oficiales del Cuerpo de Ingenieros militares lleva en la faja el emblema del castillo con corona real rodeando el conjunto dos ramas de hojas de laurel, todo ello en metal plateado, de este mismo color es el barboquejo y los botones tanto de la gorra como de la guerrera. Las estrellas de seis puntas de capitán están bordadas con hilo de plata, pudiéndose llevar también metálicas del mismo color. Sobre el lado derecho del pecho y encima del bolsillo a la altura del segundo botón podemos ver el emblema de la Aeronáutica Militar aprobado por Real Orden de 16 de abril de 1913 con los títulos de piloto de globo (un ancla) y el de piloto de dirigible (una rueda de timón). En esta época no estaban todavía reglamentados los emblemas de observador de globo y de aeroplano. Estos consistían en una estrella de cinco puntas en plata o en oro respectivamente y se crean por Real Orden el 17 de septiembre de 1920. Es muy probable que Emilio Jiménez-Millas estuviera en posesión de estos dos títulos aeronáuticos pero en estos primeros años para identificar a los observadores, el emblema se llevaba con el centro de las alas en rojo y sin distintivo alguno. Este emblema de fabricación  metálica con el centro en fieltro rojo, podía llevarse también bordado y cosido a la guerrera, le falta la cruz encima de la corona Real y es muy posible que Emilio Jiménez-Millas lo llevara puesto el día del fatal accidente. Encima de las alas podemos ver el distintivo de Profesor militar aprobado por Real decreto de 24 de marzo de 1915. 



Arriba, uniforme caqui modelo 1914 para jefes y oficiales de guarnición en África. En 1917  se aprueba su uso para todos los Cuerpos del Ejército en la Península. Debajo, vista lateral del uniforme donde ese aprecian las torres del arma de Ingenieros.  (Colección Santiago Guillén).


Gorra caqui para jefes y oficiales con plato rígido. Tiempo más tarde el aro interior se retiró quedando el plato flácido. Podemos observar en la parte superior o plato, la corona real española en color plateado con terciopelo rojo. En la parte central o banda el emblema del arma de Ingenieros. Barboquejo plateado y dos botones semiesféricos plateados con torre de Ingenieros. Visera de charol negra (Colección Santiago Guillén).


Emblema de piloto de Globo (un ancla) y piloto de Dirigible (una rueda de timón). Fabricado en metal estampado con el fondo del círculo en fieltro rojo. Es muy posible que Jiménez-Millas lo llevara el día de su fallecimiento, le falta la cruz que remata la corona. (Colección Santiago Guillén).


            Detalle del título de piloto de globo y de dirigible. (Colección Santiago Guillén).


Detalle del cuello rígido y alto que este modelo de uniforme llevaba, se aprecias los corchetes que lo cierran así como en su centro la torre del arma de Ingenieros en color plateado. (Colección Santiago Guillén).


En la parte superior, por encima del título de piloto podemos apreciar el distintivo de profesorado creado por Real Decreto de 24 de marzo de 1924. Los botones metálicos con el emblema del Cuerpo de ingenieros podían sustituirse por otros fabricados en pasta o cuero marrón. Existía una variante de la misma guerrera en la que los botones que la cierran, quedaban ocultos gracias a una solapa. Según la ordenanza, las alas de piloto se llevarían a la altura del primer botón de la guerrera, en este caso ocupa ese lugar el distintivo de Profesorado. (Colección Santiago Guillén).

Agradezco a Carlos Bourdon el uso de su blog para mostrar este uniforme.

Fuentes: Artículo realizado por Santiago Guillén González. Uniforme y emblemas originales de la colección del autor.

Bibliografía:             
Aerostación, Aeronáutica y Aviación. José María Bueno, 1983.
Cuatro Vientos, cuna de la Aviación Militar Española. Adolfo Roldán Villén. 2011.
Enciclopedia de Aviación y Astronáutica. Volumen 5. 1972.
Estudio Histórico del Cuerpo de Ingenieros del Ejército. 1911.
Historia de la Aeronáutica Española. José Gomá Orduña. 1946.
Revista Mundo Gráfico. 1912-1917
Biografía del general de Ingenieros Pedro Vives Vich. Antonio Carner. 1955.
Revista Aeroplano, nº 14. 1996.
Revista El Mundo Militar. 31 agosto de 1912.
Uniformidad de la Aeronáutica Española. Jaime Aguilar Hornos, 1993
INTERNET.
Aviación Militar Española- Los años iniciales. Emilio Jiménez-Millas Cano.  Guillermo C. Requena. 2015.
Emilio Jiménez-Millas Cano. Real Academia de la Historia. José Ramón Marteles.
Hemeroteca del diario ABC   

miércoles, 5 de junio de 2019

EXPERIMENTO STUKA.


Dos investigadores desmontan el mito del ‘Gernika’ de Castellón. Blas Vicente y Carlos Mallench explican en El Ateneo el desarrollo de la Batalla de Levante y rechazan la tesis del experimento secreto organizado por Hitler.
La comarca de El Maestrazgo (Castellón) no fue objeto de una serie de bombardeos secretos organizados por Hitler a espaldas de Franco, ni la participación de la Legión Cóndor llevó al Führer a ordenar la producción en masa de bombardeos de precisión JU 87 (los míticos ‘stukas’ de ataque en picado), ni la participación de la aviación nazi en esa operación afectó en lo más mínimo el rumbo de la II Guerra Mundial. Así lo explicaron ayer en una conferencia impartida en el Ateneo los investigadores Blas Vicente y Carlos Mallench, autores de libros como ¡Objetivo Levante!, Italianos en la Batalla de Levante o ¡Liberad Teruel!. La charla, moderada por el historiador militar Carlos A. Precioso, llevaba por título Stukas sobre Castellón.
Situada temporalmente entre el frente de Aragón y la batalla del Ebro, la Batalla del Levante es uno de los episodios menos conocidos de la Guerra Civil, pese a constituir una de las grandes victorias del bando republicano, que luchó en clara inferioridad de condiciones pero consiguió frenar el avance de las tropas nacionales hacia Valencia —donde se había refugiado el gobierno de la República—. Los combates se desarrollaron entre el 18 de abril y el 25 de julio de 1938 y, por parte de los sublevados participaron la Legión Cóndor, la Aviazione Legionaria y el Brigada Hispana, mientras que los republicanos apenas contaron con apoyo aéreo. La mayor parte de los combates tuvo lugar en la comarca del Maestrazgo de Castellón. Según explicó Blas Vicente, “los bombardeos con Stukas en Castellón, como se puede leer en los partes de la Legión Cóndor, no son hechos aislados y no tienen carácter secreto: forman parte la ofensiva dictada por el General Dávila, jefe del Ejército franquista del Norte, para avanzar sobre la capital de La Plana y sobre Valencia”. El historiador insistió en que “es absurdo pretender que los pueblos bombardeados —como Albocácer, Ares, Benassal o Vilar de Canes por citar tres— estaban aislados, desprotegidos, y ajenos a la guerra. En la zona estaba desplegada la Agrupación Toral, la elite del ejército republicano, con más de 15.000 soldados”.
El historiador añadió que “es insostenible eso de que Hitler ordenó bombardear cuatro pueblos a ver qué pasaba, orden de la que —por cierto— no hay la menor prueba documental. Un bombardeo requiere una preparación muy compleja, de varios meses, y no se improvisa”. Recordó, además, que en la operación también tomaron parte bombarderos pesados como los He 111, los Dorniers DO 17 o los cazas Bf 109.
Ju 87, un avión no tan secreto
Por su parte, Carlos Mallench destacó la figura del militar republicano Leopoldo Menéndez, quien dio la orden de enviar soldados al Maestrazgo, para detener el primer envite de las fuerzas franquistas y poner en pie la línea defensiva X-Y-Z, un esfuerzo en el que participaron 60.000 civiles. Cuando llegaron los sublevados, que había perdido 25.000 hombres en el avance, consiguió frenarlos", añade. “Fue nuestro 'No pasarán', como en Madrid", apunta. Mallench también desmintió que los Ju 87 fueran aviones secretos ya que “habían sido incluso portada de la revista alemana Flug Sport de marzo de 1938 (casi tres meses antes de los ataques), que destacó entre sus características que podían lanzar bombas de 250-500 kilos. Eso desmiente que fueran prototipos o que no estuvieran preparados para lanzar bombas de media tonelada por falta de motorización”.
 Un documental que manipula pruebas
El mito de que el Maestrazgo fue objeto de una experimento ordenado por Hitler para probar la eficacia de los ataques con aviones Ju 87 (stukas) utilizando bombas de 500 kilos sobre cuatro pueblos aislados e indefensos es la tesis del documental Experimento Stuka, estrenado en mayo de 2018 y que consiguió el premio al mejor documental en la primera edición de los premios del Audiovisual Valenciano otorgados el pasado mes de noviembre. La cinta estaba dirigida por Rafael Moles y Pepe Andreu, y estaba producida por SUICAFilms y RTVE. En la conferencia también participó el redactor jefe de la revista Plaza, Javier Cavanilles, quien explicó que “el problema del documental no es que sea malo, o que la tesis sea discutible, es que directamente es mentira y Moles y Andreu los sabían. Si analizamos las fuentes que han utilizado, vemos que las han manipulado  y que no dicen lo que ellos pretenden; otras, directamente, las han ocultado”.
El periodista recordó que “entre subvenciones y acuerdos con RTVE  y Á Punt se han llevado unos 217.000 euros de dinero público para un documental que dudo que haya costado más de 50.000. Pero lo peor ha sido el silencio cómplice de las autoridades y los grupos de memoria histórica que saben que Experimento Stuka es una manipulación histórica grosera, pero callan porque es una mentira ‘de izquierdas’”.




Imágenes de la conferencia y de público asistente.



Vídeo de la conferencia realizada.

Fuentes: artículo realizado por Javier Cavanilles.

lunes, 27 de mayo de 2019

MOTRIL, SEDE DEL E.V.A. Nº 9, PATRONA DE AVIACIÓN 2018.


Una vez más el pueblo de Motril se ha volcado con el Ejército del Aire en su día grande, celebrando en unión a los habitantes de Motril, la patrona de Aviación. Hace pocos días colgué un artículo en mi blog precisamente del E.V.A. nº 9 que celebraba su patrona con el pueblo de Motril, éste es el artículo:


En dicho artículo describía lo que me parecía un error de uniformidad al contar con modelos de uniformes que ya no serían reglamentarios en el Ejército del Aire, pero ésta vez, no va de errores de uniformidad sino más bien de no saber llevar el uniforme, o de desconocer todas las ordenes de uniformidad. La noticia la conocí a través del diario digital el ideal.es, el cual daba la noticia del acto que se celebró el día 10 de diciembre del 2018. En ese artículo aparecen una serie de fotografías tomadas por el fotógrafo Javier Martín, pues ese nombre figura en todas las fotos, y que he usado para este articulo.



Primera foto que me llama la atención, varios de los cabos que aparecen en dicha imagen no llevan el galón correspondiente a su graduación en el gorro, que es obligatorio. En cuanto a la forma en la que el cabo lleva el correaje, la hebilla ha de estar en línea recta con los botones de la guerrera, ni a la izquierda ni a la derecha de la fila, creo además que dicho correaje es usado por los oficiales cuando portan sable, como el que lleva el oficial que se ve detrás. La tropa usa un correaje de lona en color azul o en cuero negro pero con hebilla dorada y emblema troquelado genérico del E.A. (Fotografía diario ideal.es, Javier Martín).


Segunda fotografía, fila de suboficiales, qué decir del último, el brigada, me recuerda a las fotos del ejército soviético o del norcoreano, no entiendo como se ha permitido esto.(fotografía diario ideal.es, Javier Martín).


Ampliación de otra fotografía de este brigada, si hay una normativa que dice claramente que has de llevar, donde lo has de llevar y como lo has de llevar todo lo relacionado con los emblemas y distintivos como se ha podido llegar a ésta imagen. A excepción de su titulo de cazador paracaidista, del distintivo de permanecía en unidades paracaidistas, y del distintivo de OMP, el resto le sobran.(Fotografía diario ideal.es, Javier Martín).

Hay otra serie de detalles en otros miembros del EVA 9 que se podrían también discutir, pero con estas imágenes es suficiente. Estos errores desde mi punto de vista son de una total dejadez y falta de celo del mando de la unidad. El uniforme no es un traje o un chándal que te pones para ir a trabajar, significa mucho más que eso, es un sentimiento, una identidad, una segunda piel, y sobre todo un orgullo el llevarlo, no es para tomarlo a la ligera.

Fuentes: elaboración propia, diario ideal.es

martes, 21 de mayo de 2019

PRIMER Y ÚLTIMO CAÍDO DEL EJÉRCITO DEL AIRE EN EL FRENTE DEL ESTE, RUSIA, 1941-1944.


Por Antonio Duarte.

Apenas dos años antes de la partida de la Primera Escuadrilla Azul, nace el Ejército del Aire Español. Tras la finalización de la contienda Civil Española, el arma aérea queda encuadrada en el nuevo Ejército del Aire, cuya primera prueba de fuego, fue el envío de cinco Escuadrillas Expedicionarias para formar parte en la Luftwaffe Alemana, en las operaciones de la invasión Soviética, “operación Tifón”. Las Escuadrillas españolas se integran en la potente y admirada Luftwaffe, realizando así, el juramento en la lucha contra el comunismo.

El Teniente D. Luis Alcocer Moreno-Abella.


El Teniente D. Luis Alcocer Moreno-Abella,  tuvo la triste y la vez honroso honor, de ser la primera víctima de las operaciones aéreas en las que participaba la Primera Escuadrilla. Nacido en Orduña (Vizcaya) el 5 de Octubre 1920 y caído el 2 de Octubre de 1941 en Moschna. Alcocer, se ofrece voluntario como tantos otros pilotos, convencidos en el deber de combatir al comunismo en su propia tierra, como lo habían hecho durante tres largos años en la Guerra Civil. En el inicio del alzamiento militar, el 18 de Julio de 1936, Alcocer, se incorpora como voluntario en la 25º Centuria de la Falange Burgalesa, marchando a la  línea de fuego avanzada en Guincoles de Yuso (Burgos) durante los primeros meses del conflicto, abandonando familia, amigos y sus estudios de Derecho. En la primavera del 37 solicita ser admitido para los cursos de piloto, incorporándose en Julio, al aeródromo de Tablada (Sevilla). Posteriormente es enviado a Italia para la realización de los cursos de piloto de guerra, regresando como apto para la aviación de caza. Una vez en España es destinado a la sexta escuadrilla del 3-G-3 de caza, donde es promovido a Alférez.


Destinado a la escuela de Caza de Gallur, para su perfeccionamiento, pasa a ser destinado al 2-G-3 donde consigue a los largo de la contienda y en diferentes frentes, los cinco derribos de aparatos enemigos que lo convertirían en “as” de la aviación nacional. Los éxitos del 2-G-3 del que forma parte, hacen que el 23 de  febrero de 1939, Alcocer sea condecorado con la Medalla Militar Colectiva que portará orgulloso en la bocamanga de su uniforme junto a sus compañeros. Por sus méritos en campaña, también le fueron concedidas; una Cruz de Campaña, una Cruz de Guerra, dos Cruces al Merito Militar con distintivo Rojo, Medalla Italiana al Merito Di Guerra y la Orden del águila de Tercera clase para Oficiales.

Primera Escuadrilla en el frente del Este…cae el Tte. Luis Alcocer. 2 de Octubre de 1941. Moschna.

Al día siguiente, del comienzo de la operación ”Tifón”, ofensiva de la Wehrmacht hacia Moscú, las operaciones de la primera escuadrilla empiezan el frenesí del avance Alemán y sin apenas adaptación al frente de guerra se realizan los primeros servicios de protección. Alcocer realiza una primera misión de guerra con su BF-109 (1290) dando protección a los HS-123 Y BF-109 en su incursión hacia las líneas soviéticas, regresando de ésta, sin novedad.

En su segunda misión de guerra y durante el mismo día que la primera, parten a las 10:50 los cuatro Bf-109 españoles pilotados por Salas, Rubial, Allende y Alcocer, realizando nuevamente un servicio de protección de los HS-123 y BF-109. Regresando del frente, el comandante Salas observa el fuego de la antiaérea propia divisando varios aviones Mig-3 enemigos, por lo que intenta alcanzarlos sin poder hacerlo, seguidamente observa a varios bombarderos DB-3 y nuevamente en un intento de ametrallamiento las armas de su Bf se le encasquillan. Es durante estas maniobras de combate, donde el Teniente Alcocer se queda sin combustible en su aparato, teniendo que realizar una toma fuera del campo de vuelo encontrando la muerte en el impacto contra el suelo, como bien expresa en una carta a la familia, Otto Weiss, Comandante Jefe de la II (Grupo de asalto) de la Escuadra de Experimentación:

 “Después de mantener una dura lucha con doce caza enemigos a los que hacen retroceder, vuelven a atacar a seis bombarderos enemigos siendo atacados ellos mismos por cinco cazas soviéticos. La escasez de combustible del aparato de Luis después del combate, hace que tenga que regresar quedándose a escasos seis kilómetros del campo, teniendo que realizar un aterrizaje forzoso y debido al mal estado del terreno el golpe del avión fue muy duro, ocasionándole un fuerte golpe en el salpicadero del aparato, que arde inmediatamente siendo sofocado el incendio por soldados alemanes que acudieron inmediatamente”. Añade Weiss, “que el violento golpe causa en Luis una fractura en la base del cráneo, por lo que poco después le encontraría la muerte”.

De esta manera, pierde gloriosamente la vida a los 21 años de edad, uno de los Ases de la Aviación Nacional en la Guerra Civil,  el último piloto en abatir un aparato enemigo con un CR-32 en el 39 y el primer piloto fallecido del Ejército del Aire y  las Escuadrillas Expedicionaria en Rusia, siendo condecorado por la Wehrmacht con la Cruz de Hierro de segunda clase. 


Esquela con el nombre y la fecha del fallecimiento del Teniente De Alcocer. (Archivo del autor).

El Teniente D. Estanislao Segurola Guereca.


El Teniente D. Estanislao Segurola Guereca, nacido en Madrid el 10 de febrero de 1917 y caído en el frente del Este (Bobruisk) el 27 de Febrero de 1944. El 23 de febrero el Comandante de la cuarta escuadrilla D. Marino Cuadra, da el relevo a la escuadrilla, no dejando atrás el recuerdo a los caídos “Para los que en la lucha cayeron, nuestro recuerdo imperecedero”  deseando  así... ”Los mayores éxitos por el bien de España y el orgullo del arma de Aviación en su misión a la quinta escuadrilla”. En algo más de  dos meses, la quinta escuadrilla regresaría a España, al mando de su Comandante D. Javier Murcia Rubio, dejando en las lejanas tierras soviéticas, los restos del único caído de la escuadrilla, que caería en combate a los cuatro días de haber realizado el relevo.

El Teniente Estanislao Segurola se incorporó voluntario durante el estallido de la Guerra Civil a la Tercera Bandera de Falange de Navarra, siendo herido en la ofensiva de Vizcaya. Como tantos otros futuros aviadores del bando Nacional, solicita el ingreso en el curso de pilotos, siendo admitido e incorporándose al aeródromo de El Copero (Sevilla) para su instrucción elemental. Acabando el curso satisfactoriamente, se  le concede el título de piloto de avión de guerra, siendo destinado a la Región aérea Central, al grupo de bombardeo diurno 2-G-22, comandado por Eduardo Gonzalez Galarza  y dotado de los Ju-52 “Junkers”. Durante el verano de 1938, pasa destinado al 3-G-28 compuesta por los bombarderos italianos, Savoia Sm 79, donde realiza numerosas misiones de bombardeo en los diferentes frentes españoles. Ya en 1939 y finalizada la guerra, es ascendido a Teniente Provisional pasando a desempeñar sus servicios en el 12-E-28 y más tarde sería destinado al 11ª Regimiento en Sevilla. Como otros tantos pilotos que combatieron en la guerra, pasa a ser alumno de la Academia de Aviación, terminando sus estudios en Junio de 1942.

Quinta Escuadrilla en el frente del Este, cae el Teniente Estanislao Segurola, 27 de Febrero de 1944, Bobruisk.

El Teniente Segurola, era miembro de la Segunda patrulla de la Quinta Escuadrilla, habiéndose incorporado escalonadamente tras sustituir a parte de los pilotos de la muy combativa Cuarta Escuadrilla. Ubicada la Quinta en el aeródromo de Bobruisk, último aeródromo español en el frente. Estaba dotada durante sus primeros días con el caza FW-190 A-3, con los que iniciaron junto a los miembros de la Cuarta, sus primeros servicios de guerra, mas tarde el FW-190 sería sustituido por el Bf-109 G-6.  El  día 27 de Febrero el Teniente Segurola, realiza su cuarto servicio de guerra en misión de escolta a varios Ju-87, formando parte de una patrulla de cuatro aviones. La primera pareja la componían el Comandante Javier Murcia y el Teniente Carretero y la segunda el Teniente Segurola y Alférez Tassara. Realizado el servicio de protección sin novedad, la segunda pareja y la primera se pierden de vista, a la vez que Segurola recibe información de aparatos enemigos en vuelo rasante sobre Paritschi. Localizado los aparatos soviéticos, los pilotos Españoles se lanzan a por ellos perdiéndose de vista el Teniente Segurola y el Alférez Tassara, que se uniría posteriormente a la primera pareja ya localizada, volviendo juntos a Bobruisk. Más tarde se recibiría la noticia, se había visto caer una 109 G al sureste de Paritschi. Los restos del Teniente Segurola fueron recuperados y enterrados en el aeródromo de Bobruisk.

La última muerte de un piloto español en el frente del Este, queda en el olvido y apenas es recordado por los noticiarios del momento, ni es reconocido como los anteriores caídos. El gobierno Español desea cuanto antes repatriar a todos sus soldados y acabar con la campaña del frente del Este. El bisoño Ejército del Aire, había ofrecido su sacrificio.


Esquela con el nombre y la fecha del fallecimiento del Teniente Segurola. (Archivo del autor).

Fuentes: artículo escrito por Antonio Duarte, esquelas y emblema colección del autor. Hojas de servicio de los dos tenientes, archivo Antonio Duarte. “Las escuadrillas azules”, de Fernandez-Coppel. Madrid 2006.

miércoles, 15 de mayo de 2019

ISIDORO GIMÉNEZ, MAESTRO DE PILOTOS.


Por Carlos Lazaro Ávila.

La biografía de Isidoro Giménez García (Valladolid, 1900-Madrid, 1988) es un libro en el que se han empleado fuentes de 4 archivos privados y 14 públicos, así como 139 referencias bibliográficas, aportando información inédita en Anexos Documentales. (Hoja de vuelos julio-agosto 1936/Hoja de vuelos de Sariñena/Discurso de despedida de I. Prieto a la Primera Promoción/Carta de los alumnos a K. Voroshilov/Carta de Y. Berzin sobre el alumnado español/Informe sobre J. López Ricondo/Relación del alumnado de la Primera Expedición/Hoja de vuelos en Eslla.50ª/Plantilla de El Carmolí/Vuelos efectuados por Giménez en la Escuela/Historial de R. Castañeda en la Escuadrilla Lacalle y El Carmolí/Quejas por el comportamiento de los mando del Ejército del Aire/Informe sobre el Estado de la Aviación/Informe sobre Aviación (del PCE)/Vuelos de I. Giménez en el Ebro/Epistolario Giménez-Lacalle sobre la Escuadra/Situación de la caza (Informe de A.G. Lacalle).

El libro describe la vida de este aviador suboficial de ingenieros en el contexto de las etapas de la Historia Aeronáutica Española que vivió. Se incorporó a la Aviación Militar como ametrallador-bombardero, participando en el avituallamiento aéreo a la posición de Kudia Tahar (Breguet XIX) e interviniendo en Alhucemas a bordo de Dornier Wal. A continuación, hizo el curso de pilotos en Albacete y, como muchos aviadores españoles, estuvo sometido a los intereses políticos que la Aviación Militar sufrió en la reciente Historia Contemporánea (Monarquía, Dictadura y II República) así como al unánime deseo de sus integrantes de convertirse en un arma independiente como en el resto de Europa. Al iniciarse la guerra civil, Giménez participó junto a los efectivos de la base aérea de Getafe en la sofocación de la sublevación militar y después se le fueron encomendando sucesivos destinos: jefe de la escuadrilla en el aeródromo de Sariñena y oficial acompañante de la Primera Expedición a la URSS. Aportamos información inédita sobre todos los componentes/costes de la Expedición, de la valoración soviética de los alumnos y profesores españoles, así como sobre las tensiones entre Madrid y Moscú a costa de la instrucción de los alumnos y de los oficiales españoles en la Primera y Segunda Promoción. Giménez regresó a España en el verano de 1937 y lideró la 50ª Escuadrilla de Polikarpov RZ en Brunete y luego dirigió la Escuela de Vuelo de Alta Velocidad de El Carmolí, donde se instruía a los pilotos de Polikarpov I-16, aplicando el sistema de instrucción soviético. En agosto de 1938, Giménez asumió la Jefatura de la Escuadra de la Caza republicana en la batalla del Ebro. Antes de analizar el papel jugado en esta campaña, se examina previamente la actuación de las Fuerzas Aéreas de la República (FAR) en las campañas de Teruel, Levante (se incluye el Informe del Wing Commander de la RAF, V. Goddard) así como el papel jugado por el PCE en el intento de control de las FAR. En el Ebro, Giménez propuso mejoras para la actuación humana y material de la Escuadra de Caza (se explica la creación de la 4ª Mosca para frenar la “supremacía Messerschmitt”) pero no fueron apoyadas por el Estado Mayor del las FAR, con el que chocó en varias ocasiones. Por ello, solicitó su dimisión en el puesto siendo sustituido por A. García Lacalle. Giménez volvió a la Escuela de El Carmolí, donde coordinó las tropas de Aviación que intervinieron en la sublevación de Cartagena. El fin de la guerra le sorprendió en Los Alcázares, donde fue detenido, juzgado e internado después en la prisión de Monteolivete (Valencia).

En la posguerra, Giménez jugó un papel intermediario en desconocida labor humanitaria entre las asociaciones apolíticas de aviadores republicanos de México (AARE) y Francia (LAARE). Giménez actuó como gestor de las ayudas económicas que AARE facilitó a las familias de aviadores necesitados en España, poniendo en contacto a los aviadores residentes en España con los del exilio. Asimismo, participó en los diferentes proyectos históricos y sociales de sus compañeros (creación de una Historia de la Aviación Republicana en la Guerra Civil, en la construcción de una residencia para aviadores republicanos jubilados) y en las polémicas surgidas a raíz de las publicaciones de autobiografías de pilotos. Se explica la disputa que mantuvo con Lacalle a raíz de su evaluación de su mando en el Ebro en Mitos y Verdades y la discrepancia con J. Salas Larrazábal en el empleo de la información que le proporcionó sobre las FAR. Durante la Transición, Isidoro Giménez obtuvo su rehabilitación parcial como militar profesional y contribuyó a la gestación de la futura Asociación de Aviadores de la República (ADAR).


PORTADA.


CONTRAPORTADA.


Autoedición con una tirada de tan solo 100 ejemplares. 370 páginas, 29 x 21 cm. 40 fotos en blanco y negro, 555 notas explicativas. Precio 20 euros.


Solicitudes a través del correo electrónico carloslazav@yahoo.es

Al ser una autoedición y de corta tirada se va a convertir en breve tiempo es un libro difícil de conseguir.


Enhorabuena querido amigo por este magnífico trabajo.