Por Blas Vicente y Santiago Guillén.
Desde el comienzo mismo
de la Guerra Civil, la Aviación Nacional buscó una alternativa a la ayuda aérea
foránea prestada por italianos y alemanes. Dos fueron
las razones principales de esta búsqueda: por un lado, se pretendía reagrupar
todos los grupos de bombardeo españoles existentes y que actuaban de forma
dispersa, lo cual según la experiencia acumulada, se mermaba los efectos de los bombardeos;
y por otra parte, se intentaba equipararse a las otra dos fuerzas aéreas
aliadas, la Legión Cóndor y la Aviación Legionaria, que habían demostrado una
gran supremacía aérea y un elevado nivel
organizativo. Esta incesante búsqueda terminó en la
segunda mitad de 1937. Atrás quedaban un sinfín de cambios en los mandos, en la
organización y reorganización de las
Escuadras, Grupos y Escuadrillas que conformaron la nueva unidad (no constituida
con fines orgánicos, sino para aumento de la eficacia en combate).
A finales de noviembre de este mismo año,
se creó la Brigada Aérea Hispana o PRIMERA BRIGADA DEL AIRE, como una “gran
unidad” aérea independiente, y todo a idea de su artífice y entonces Jefe del
Aire, el General Alfredo Kindelán y Duany. La doctrina de empleo de la misma era
resultado de las doctrinas del “dominio
aéreo” que predicaron tras la Primera Guerra Mundial, militares visionarios
como el italiano Giulio Douthet y seguidores suyos, caso de los españoles Luís
Manzaneque y el propio Kindelán, verdadero impulsor de la Brigada.
General Kindelán, Jefe de la aviación nacional
Como
ejemplo del potencial de la 1ª Brigada Aérea Hispana durante el transcurso de
la batalla del Ebro ocurrida en 1938, veremos en el cuadro siguiente, las
unidades que la componían. Hasta aquí la parte técnica e histórica, pero no
queremos centrarnos en ella, sino en su emblema. Típico de idiosincrasia
española es poner “motes” a los pilotos/tripulantes o identificar unidades con
un emblema. Sabemos por muchas fotografías de época, que unidades anteriores a
la creación de la Brigada Hispana, fueron dotadas con material Junkers Ju-52 (1 G22 y 2 G22) o las que
contaban con Savoias S.79 (3 G28, 4 G28, etc).
1ª
Brigada Aérea Hispana.
Coronel
Apolinar Sanz de Buruaga
UNIDAD
JEFE AERÓDROMO AVIONES
-1ª Escuadra (Ju-52) E. González Gallarza Calamocha 10
-2ª Escuadra (S-79) J. Lacalle Alfamén 9
-3ª Escuadra (S-79) A. de Orleans Alfamén 9
-Grupo 7 G14
(He-70) C. Soler (en
Extremadura)
-Grupo 2 G3 (Fiat) Ángel Salas Escatrón 18
-Grupo 3 G3 (Fiat) J. Gª Morato Escatrón 18
No iba a ser caso aparte la PRIMERA Brigada
Aérea Hispana, a la que pronto se dotó de su correspondiente emblema. El
emblema ha llegado hasta nuestros días de dos formas: en tela y en metal. En
ambos casos se representa una “bomba” que podría asemejarse a las de tipo
alemán. El cuerpo de la bomba está dividido diagonalmente de izquierda a
derecha por una franja azul, y en el cuadrante superior derecho aparece el
“yugo y las flechas” propios de la Falange. El primero de los emblemas está
confeccionado en tela. Bordado con hilos de algodón en distintos colores y en
una base con la silueta de la bomba. Este iba cosido en las cazadoras o
guerreras en su brazo izquierdo, tanto de la tropa como de suboficiales y
oficiales como se muestra en las fotos que se acompaña. Fue llevado tanto por
el personal de tierra (mecánicos, conductores, armeros etc.) como tripulantes
de avión, pero no cosido en las cazadoras de vuelo.
Por otra parte, tenemos un emblema mucho
más elaborado, pues es de un emblema metálico. La misma bomba representada en
tela, la encontramos fabricada en metal y esmaltada en colores. Además, se une mediante dos “patillas” a una
placa ovalada en la que reza la siguiente leyenda: “1ª BRIGADA DEL AIRE. RECONQUISTA DE ESPAÑA”. De este emblema existe la versión bordada
para jefes y oficiales y se llevó cosido en el brazo izquierdo de
la guerrera. Es de suponer que la misma leyenda iba bordada dentro del óvalo
alrededor de la bomba, pero en la foto que adjuntamos, este detalle no se
aprecia.
Lamentablemente, no se encuentran muchas fotos de
militares portando estos emblemas. Quizás por lo efímero de la unidad, la cual
fue disuelta con el final de la Guerra. También llama poderosamente la
atención que no existe emblema de las siguientes Brigadas Aéreas, pues llegó a
haber 3 funcionales durante la Guerra, y al poco de acabar se llegó a 5
Brigadas Aéreas. Si es cierto que, en fotos de posguerra, se
ve el emblema en algunos militares. Se trata de la bomba metálica pero ya sin
el óvalo. Los autores de estas líneas discutimos sobre
cuál fue el sentido de este emblema… ¿Quizás portado, como se ve en la foto que
ilustra el artículo, por algún miembro “nostálgico” de la unidad quién decidió
eliminar el óvalo por ya carecer de sentido la citada leyenda?… ¿Quizás se creó
así para ex miembros de la unidad?…son preguntas sin resolver a las que no
encontramos una explicación plausible. Sea como sea, es un distintivo en el que
su símbolo principal, la bomba, se adapta al espíritu de la Brigada Aérea
Hispana: el bombardeo como motivo principal de la misma, pues la Brigada Aérea
Hispana nace y actúa como Gran Unidad de Bombardeo; y la leyenda en el óvalo
metálico, es un fiel reflejo del objetivo marcado.
Por concluir, solo añadir que no conocemos
la identidad de quién diseñó tan acertada divisa, sin duda, un pequeño gran trocito
de nuestra historia aeronáutica.
El emblema.
Arriba,
emblema original de la 1ª Brigada Aérea Hispana bordado a máquina en hilo de
algodón. Medidas 10,5 cm. de alto por 4,5 cm de ancho. (Colección Santiago
Guillén). Derecha, suboficial especialista con el mismo emblema cosido en el
lugar correcto de la manga. (Archivo Santiago Guillén).
Oficiales pilotos en Barajas poco antes de
celebrarse la gran parada aérea del 12 de mayo de 1939. Sobre la manga de sus
guerreras vemos el mismo modelo de emblema bordado (Archivo Canario Azaola).
Derecha,
suboficial especialista con el mismo emblema cosido en el lugar correcto de la
manga. (Archivo Santiago Guillén).
Sobre
las guerreras de oficiales provisionales que celebran en el Hotel Ritz de
Madrid el final de la guerra. Tres de ellos situados al fondo de pie, lo
ostentan sobre sus uniformes. (Foto
archivo Canario Azaola.).
Arriba
anverso y reverso del emblema metálico
de la 1ª Brigada Aérea Hispana donde se
puede ver en el óvalo la leyenda “1ª BRIGADA DEL AIRE RECONQUISTA DE ESPAÑA”.
Medidas del óvalo: 6,50 cm. de alto por 4,50 cm de ancho. Este emblema
perteneció al entonces comandante piloto del 2 G22, Manuel Gallego
Suarez-Somontes. (Colección Santiago Guillén).
capitán con uniforme de
gala en una fotografía de principio de los años cuarenta. Sobre la manga
izquierda se aprecia el mismo emblema pero en versión bordada sobre un óvalo de
tela del mismo color que el de la guerrera. (Archivo Santiago Guillén).
Sargento
especialista veterano de la 1ª Brigada del Aire con el emblema esmaltado de
esta unidad situado en el fuelle del bolsillo. Al emblema le ha sido retirado
el óvalo y es posible que lo lleve sujeto por las dos patillas soldadas en la
parte trasera de la bomba. (Foto Archivo del Aire).
Bibliografía.
Guerra Aérea 1936/39,
Tomo IV. Salas Larrazábal Jesús. SHYCEA. Servicio Histórico y Cultural del
Aire. 2003.
La Brigada Aérea Hispana, Vicente Marco, Blas y Arráez Cerdá, Juan que será publicado en breve.