domingo, 25 de febrero de 2018

PARACAIDISTA IDENTIFICADO.


Hace varios años conseguí un lote de fotografías y documentos relacionados con los paracaidistas del Ejército del Aire. Con el paso del tiempo, una de esas fotografías que adquirí se convirtió en la portada de mi segundo libro que trataba sobre los paracaidistas del Ejército del Aire. Esa instantánea pequeña de 5,5 x 8,5 centímetros lleva por detrás un nombre escrito y una cantidad en pesetas que en su momento debió de pagar o quizás no pagara por dicha fotografía, y por ello el protagonista del salto no la recogiera, o incluso fuera una segunda copia, nunca lo sabremos. Como no se le veía el rostro no pude identificar el nombre con la cara y fue incluida en el archivo de fotos de Alcalá de Henares.  

Cuando terminé el segundo libro al que llamé “La Primera Bandera y el Primer Escuadrón de Paracaidistas del Ejército del Aire, 1947-1965”, pensé que esa pequeña foto seria la elegida como portada de dicho trabajo, me gustaba el salto que se veía a través de esa foto, un salto perfecto, cuerpo totalmente estirado, con los brazos por delante, según se enseñaba a saltar a los paracaidistas que lo hacían desde el Ju-52, y así ocurrió, salió a la venta con dicha portada.

Hasta ahí toda la historia de esta fotografía. Hace muy poco tiempo, y a través del Museo del Aire, recibí una carta en la que el hijo de ese paracaidista se identificaba y me hablaba de ella. Ante mi sorpresa busque en mi archivo esa instantánea y al leer el nombre que escrito a lápiz aparecía en ella me di cuenta que el nombre era prácticamente el mismo, solo variaba el Ramirez por un Rodriguez. Comprobé el listado del curso aparecido en el Boletín Oficial del Aire de esa época y comprobé que el nombre está bien escrito en la lista, pero en la foto variaba ligeramente, lo cual me dio a entender que efectivamente, el paracaidista de la foto era el padre de este amigo que me escribía. El error del apellido era muy normal en las publicaciones del Boletín del Ministerio del Aire, y si lo eran en el Boletín el escribirlo en una foto tomada por el fotógrafo lo era igualmente, para mí no hay duda y es el mismo paracaidista. No solo se había identificado al paracaidista que en ella figuraba, sino que casualidades de la vida, su hijo se ponía en contacto conmigo. Son ese tipo de cosas que en la vida no se suelen dar muy a menudo. Por lo tanto creo que a este paracaidista que aparece en la portada de mi libro hay que darle lo que le corresponde y de acuerdo con su hijo diré que el paracaidista protagonista de la portada de mi libro es el cabo 1º cazador paracaidista don Antonio Marín Ramirez.



Arriba, fotografía protagonista de este artículo, abajo, nombre e importe de la foto. (Archivo Carlos Bourdon).


Portada del libro de la Primera Bandera y el Primer Escuadrón de Paracaidistas del Ejército del Aire, publicado en el año 20103.


Agradezco a Juan Antonio Marín Blázquez su apoyo.
Fuentes: elaboración propia.


3 comentarios:

  1. Siempre he valorado el que las fotos contengan información básica sobre lo que representan, datos como fecha, lugar y protagonismo de lo que a su través se contempla. Cualquier testimonio gráfico es valioso en sí, pero si se acompaña de esa información constituye toda una fuente de investigación histórica.

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    1. Efectivamente, no hay nada como una fecha, lugar o nombre en una foto, y la mayoría de ellas no disponen de esos datos, hay que interpretar lo que la imagen quiere dar a conocer.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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