lunes, 6 de julio de 2020

LA AVIACIÓN ESPAÑOLA, SU MÚSICA Y SUS MÚSICOS.


“No es dilatada la relación de la música con nuestra aviación militar porque corta es la vida de nuestro propio Ejército del Aire si la medimos con patrones de calendario, comparándola con la historia de los otros dos. No obstante, pese a su juventud, el mundo de nuestras alas nos ofrece un testimonio riquísimo, concentrado en el tiempo, de hechos de destacado relieve que han configurado, a su vez, uno de los pasajes más brillantes de la historia de las armas de España. Y en el texto, aunque breve, de ese discurso ha encontrado la composición musical hermosas fuentes de inspiración que le han permitido acopiar un sólido y variado catálogo de creaciones dedicadas a los diferentes capítulos de su gesta. Sin descartar una decisiva aportación de la elaboración externa, que las hay, y muy buena, debemos la mayor parte de aquellas a los hombres que han encabezado, o se han alineado en las formaciones instrumentales mantenidas por el Ejército del Aire desde su creación. Himnos, marchas, cantos, glosas de toques han ido surgiendo en abundancia desde 1940, como una manifestación más del espíritu de este juvenil Ejército que, aún en su corta andadura, ha sabido contribuir con su arrojo y con su sangre a escribir una parte muy destacada que los historia militar”.

Autor Ricardo Fernández de la Torre
Editado por el SHYCEA, AÑO 2004.
Tamaño: 31 x 22 cm. Páginas 102
Idioma castellano, Fotos a color y en b/n.


Bodegón “La Aviación y la música”, rodeado de diversos emblemas y distintivos usados a lo largo del tiempo por los músicos del E.A. (Libro y objetos colección Carlos Bourdon).

lunes, 29 de junio de 2020

ESCUADRÓN DE ALERTA Y CONTROL Nº 8, LAS PALMAS DE GRAN CANARIAS.


Estuvo asentado en el denominado pico de las nieves en Las Palmas de Gran Canarias, empezando a operar en julio de 1968 tras los sucesos del Sahara, y de forma totalmente independiente en 1970, recibiendo como indicativo radio “PAPAYO”. Estuvo funcionando hasta 1987 que es reorganizado y creándose el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 21, dependiente del Mando Aéreo de Canarias.



Fotografía de Fernando Prieto junto a dos de sus compañeros (Castellano y Aguilar) en la zona de operaciones del EAC nº 8, en 1974 (Fotografía Fernando Prieto).

Tuvo dos emblemas que se diferenciaban tan solo en la forma de colocación sobre el uniforme.



Arriba, el emblema con tres agujeros para coser a la camisa o al uniforme. Debajo, el otro emblema con alfiler trasero para pinchar sobre la camisa o el uniforme (colección Carlos Bourdon).

Como se puede apreciar en los dos emblemas lleva una silueta de un avión, desde mi punto de vista inspirado en el F-5, muy estilizado, dado la apariencia de una flecha que está dispuesta a salir disparada desde el arco (la forma de las antenas del EAC) sobre fondo de color rojo, en color negro el nombre e indicativo W8


Recreación de una camisa de tropa M-73 con el emblema del PAPAYO 8 en el bolsillo, divisa de cabo y gorro de paseo (colección Carlos Bourdon).

Fuentes:
Elaboración propia, emblemas y uniformidad colección del autor

lunes, 15 de junio de 2020

DIEGO MARÍN AGUILERA, UN PRECURSOR DE LA AVIACIÓN


Por Ángel Flores Alonso.

Desde que la Aviación fue un hecho y se tomó conciencia de ese gran paso que había de revolucionar la historia de la humanidad, en España no se ha dejado de reivindicar la figura de nuestro precursor Diego Marín Aguilera, un burgalés de Coruña del Conde que vivió entre los años 1757 y 1799 y logró desarrollar un ingenio volante con el que planeó varios centenares de metros partiendo desde el cerro donde se asienta el castillo de su pueblo; ocurrió aquella efemérides en mayo de 1793.


El Ejército del Aire le ha rendido en varias ocasiones merecido homenaje, si bien lo ha hecho a instancias de una entidad civil, la antigua Hermandad y luego Centro Cultural “Ntra. Sra. de Loreto”, constituida en 1970 en Aranda de Duero y formada por antiguos miembros del EA motivados por la Patrona de la Aviación española. Fueron los directivos de dicha entidad quienes proyectaron erigir un monumento a Diego Marín en su pueblo natal, haciéndolo realidad en 1973 junto con el Ministerio del Aire y el Ayuntamiento de Coruña del Conde.

El recuerdo de aquel primitivo aviador se guardaba entre sus propios paisanos. Familiares y vecinos suyos dieron la pista de su hazaña a un cronista burgalés, Juan Albarellos, que en 1918 visitó Coruña del Conde y recogió unos datos de los que dio testimonio en el libro “Efemérides burgalesas”, publicado un año más tarde. Tiempo después, en 1932, otro reportero -esta vez de la revista “Estampa”- repitió visita a la localidad y tuvo otro encuentro con descendientes de Diego Marín, reeditando una crónica sobre éste y sus precursores vuelos en la que variaba algunos de los datos conocidos.

En marzo de 1992, tuve ocasión de contactar con la alcaldía de Coruña del Conde e interesarme por constatar datos y huellas de aquella figura pionera, yendo en representación del Museo del Aire a cuya plantilla pertenecía. Me atendió con mucha amabilidad su alcalde Elías García y pude conocer a una descendiente del propio Diego Marín, Dña. Teodora, una mujer ya anciana que conservaba varios recortes de prensa relativos a lo anteriormente difundido sobre este precursor y poco más contaba al respecto, dada su avanzada edad. Recorrí los lugares emblemáticos vinculados a esta historia y sus hechos, y obtuve suficiente inspiración para contribuir a su mayor difusión dedicándole un capítulo del libro “Nuestros Pioneros”, un volumen tipo cómic editado por el Museo en 1998 dentro de su colección “Imágenes de la Aeronáutica Española”.

En mayo de 1993, al cumplirse el segundo centenario de sus vuelos, se rindió nuevo homenaje a su figura histórica instalando un avión T-33 junto al castillo, en la zona donde se supone que se lanzaba al aire Diego Marín, admirando a cuantos visitaban Coruña del Conde la presencia de aquel avión a reacción colindante a las ruinas del edificio medieval; por desgracia en 2012 se desmontó el avión y se retrocedió su depósito por problemas de mantenimiento.

El primer monumento erigido en 1973 también tuvo cambios posteriores al añadírsele en dos ocasiones sucesivas esculturas de Diego Marín a bordo de su ingenio volador, interpretado artísticamente, y hoy sigue recordando en su adecuado emplazamiento la figura de este pionero español de la Aviación mundial.

ILUSTRACIONES.


                         Cuadro de J. Benítez, representativo de esta efemérides. (Museo del Aire).


Página titular del libro de J. Albarellos. (Internet).  



Artículo de la revista “Estampa”, hablando sobre Diego Marín, el primer hombre que voló sobre España.


                                      Vista aérea de Coruña del Conde, a fines del s. XX.


                                  Procesión de la Hermandad Ntra. Sra. de Loreto, año 1972.


                                    Emblema la Hermandad de Nuestra Señora de Loreto.



Monumento a Diego Marín en Coruña del Conde, marzo de 1992. Placa dedicada en el monumento (Fotografías Ángel Flores).


          Doña Teodora, descendiente de Diego Marín, marzo de 1992 (fotografía Ángel Flores).


                        Iglesia parroquial de Coruña del Conde. (Fotografía Ángel Flores).


Interior de la iglesia; bajo el púlpito se enterró a Diego Marín en 1799. (Fotografía Ángel Flores).


                                    Cerro y ruinas del castillo (Fotografía Ángel Flores).


          Zona desde la que se dice se lanzaba a volar Diego Marín (Fotografía Ángel Flores).


                           Página del cómic dedicado a Diego Marín. (Fotografía Ángel Flores).


                                     Cerro del castillo con presencia del avión T-33.



Izquierda. Aspecto del monumento en abril de 2008, con una primera escultura añadida. Derecha. Aspecto del monumento en octubre de 2019, con un segundo modelo de escultura.

sábado, 30 de mayo de 2020

LA FAMILIA DE DOSITEO CLIMENT.


“En la historia reciente de Elche ha habido cuatro hombres llamados Dositeo Climent, toda una saga. Padre, hijo, nieto y bisnieto, tres de ellos murieron de forma trágica, antes de lo que les correspondía, con arreglo a su edad y a su tiempo. Uno de ellos, por fortuna, aún vive. Gracias a él y sobre todo, a su hermano Antonio Climent Ramos, podemos escribir la historia de ésta familia, y rendir homenaje a su memoria, en especial, a los dos primeros, que sufrieron en sus propias carnes la crueldad de una guerra civil que nunca debió de comenzar”.




                                                   Portada y contraportada del libro.

Datos del libro:
Autor Jesús A. Rueda Cuenca. Tapa blanda. Idioma castellano. ISBN 978-84-09-19648-7. Dimensiones 22 por 22 centímetros. Páginas 80. Fecha publicación junio 2020.
Para solicitar el libro escribir a: antonioclimentramos@gmail.com

lunes, 25 de mayo de 2020

SOLDADO DOSITEO CLIMENT BRUFAL.


Fotografía de carnet incluida en la solicitud de alistamiento en el Ejército del Aire en 1940, veintiún años y toda la vida por delante, a pesar de que en el rostro se le notara la tristeza y el sufrimiento pasado. (Fotografía AHEA).

Nacido en la ciudad de Elche el día 1 de julio de 1919. No dispongo de datos de su infancia y los que tengo son a través de su expediente militar. Por lo que se describe en los distintos documentos, era de oficio oficinista, se afilió a Falange Española, quizás con dieciocho o diecinueve años, fue detenido el 6 de abril de 1938, por el S.I.M., ya que figuraba su nombre en las listas de esta organización, siendo detenido con los cargos espionaje y traición. Su padre, Dositeo Climent Mateu, que también sufrió detención y encarcelamiento fue asesinado, lo que provocó que el protagonista de esta historia fuera maltratado físicamente durante su cautiverio. Dositeo Climent Brufal es encarcelado en el barco prisión “Rita Sister”, atracado en el puerto de Valencia. Pasa por diversos centros de detención hasta que sale de la cárcel provincial de Alicante el 16 de noviembre de 1938 por orden del C.R.I.M. nº 10 de Alicante y es conducido a un batallón disciplinario donde se mantiene hasta la liberación de la ciudad de Valencia.

 No hay más datos de él hasta su alistamiento en Aviación el 26 de enero de 1940, que ingresa como voluntario por dos años sin premio. Es filiado como soldado de 2ª clase y destinado al 32º Regimiento de Aviación donde jura bandera el 10 de diciembre de 1940. Sirve en las oficinas de la armería de dicha unidad. Durante su estancia en este Regimiento de Aviación solicita la medalla de sufrimientos por la patria con cinta azul para prisioneros en zona roja. Se presenta voluntario (mes de julio) para partir a Rusia con la primera escuadrilla expedicionaria. En agosto de 1941 junto al resto del personal del E.A. realiza la instrucción en el aeródromo de Werneuchen. Hasta el 22 o el 23 de septiembre no salen para el frente, vía Berlín, Varsovia, Luckow y diversas ciudades y pueblos polacos y rusos, llegando al frente ruso a primeros de octubre. Dositeo forma parte del escalón de tierra de la primera escuadrilla expedicionaria. En sus diarios, describe el inmenso trabajo que realiza junto a sus compañeros del escalón para tener preparados y listos no solos los vehículos que la unidad necesita sino también todo lo relacionado con suministros, papeleo, intendencia, cocinas, trabajo de oficina, trabajo que realiza en la unidad, etc. Cuenta como pasaron un frio al cual no estaban acostumbrados, los viajes interminables de un aeródromo a otro, o los convoyes con sus vehículos para proporcionar suministro a la unidad, habla de su capitán Allende, o de su Teniente Prado, y de sus compañeros más inmediatos, de las guardias que realiza, pero sobre todo del frio que pasa. El 11 de febrero de 1942 la unidad es condecorada por el General Von Richtoffen, y todos los miembros del escalón de tierra reciben la medalla de mérito militar con espadas alemana. Ese mes de febrero la unidad se vuelve para España.

El 8 de abril de 1942 se incorpora al 32ª Regimiento de Aviación tras su regreso del frente ruso. En abril de 1942 se le autoriza a usar sobre el uniforme la cruz del merito militar con espadas alemana que le fuera concedida (BOA 47, abril 1942). El 25 de mayo de 1942 es licenciado al cumplir su compromiso inicial de dos años de servicio, pasando a situación de disponibilidad en la 3ª Región Aérea, fijando su residencia en su ciudad natal de Elche. Se le concede  una cruz del mérito militar con distintivo rojo por los meritos contraídos y servicios prestados en la primera escuadrilla expedicionaria (BOA 84, abril 1942). Otra cruz del mérito militar con distintivo rojo y pasador “Rusia” por su permanencia en la primera escuadrilla expedicionaria (BOA 94, de agosto 1942). Se le otorga también la medalla del frente del este que concedía el gobierno alemán el 31 de mayo de 1943 (BOA 42, abril 1943). Este año 1943 pasa a situación de reserva en lugar de “disponibilidad del servicio activo”, perdiéndose su rastro desde hace ya tiempo, ya que no pasa ninguna revista en 1943, 1944, y años sucesivos, lo que motiva una pregunta del teniente coronel jefe del Centro de Reclutamiento y Movilización de la 3ª Región Aérea de Levante a la Comandancia de la Guardia Civil de Elche, y, en escrito número 503 del puesto de la G.C. de dicha localidad se le comunica al C.R.M. que Dositeo Climent Brufal había fallecido el día 25 de mayo de 1944 (se desconocen las causas) y no pasó las correspondientes revistas en dicho puesto de la Guardia Civil. La nota es de junio de 1950.

Hable con un sobrino de Dositeo, Antonio Climent,  por teléfono y wassap sobre el artículo que estaba preparando para mostrar en mi blog. Puso a mi disposición el diario que Dositeo escribió, así como varias fotografías, durante un año y medio mantuvimos contacto, hablamos y nos escribimos en diversas ocasiones. Sobre Dositeo me comentó su sobrino, que falleció al poco tiempo de enfermedad, que llegó “muy tocado” de Rusia y esa enfermedad pudo con Dositeo, falleciendo a los pocos meses de su llegada del frente ruso.


EL UNIFORME.

En base a una fotografía de Dositeo con el uniforme del Ejército del Aire nada más llegar de Rusia he montado su guerrera.


Guerrera M-41 del Ejército del Aire de color azul grisáceo, lleva camisa de falange, parche de los voluntarios españoles en Rusia, (brazo derecho), emblema bordado de la Luftwaffe como el usado en el uniforme alemán por Dositeo, por encima del bolsillo derecho superior. Pasador de diario junto a la medalla de sufrimientos por la patria con cinta azul concedida a las personas que fueron presos más de tres meses en zona roja, así como la medalla cruz merito militar con espadas de segunda clase (KVK 2). (Colección Carlos Bourdon).


Arriba fotografía de Dositeo Climent con el uniforme M-41 del Ejército del Aire, camisa azul de falange y diversos emblemas así como sus condecoraciones. (Cátedra Pedro Ibarra). 


Abajo, condecoraciones concedidas a Dositeo durante su carrera militar. Vemos la cruz del mérito militar con espadas alemana, la medalla del frente oriental, la medalla del merito militar con distintivo rojo, le fueron concedidas dos, y la medalla de sufrimientos por la patria con cinta azul. (Colección Carlos Bourdon).

Fuentes: elaboración propia, agradezco a Antonio Climent su colaboración, expediente personal de Dositeo Climent del AHEA, uniforme y medallas colección Carlos Bourdon. Fotografía página enciclopedia digital de Elche www.elche.me

lunes, 18 de mayo de 2020

LOS CURSOS PARACAIDISTAS DEL EJÉRCITO DEL AIRE, 1948-1965.

Quiero presentaros mi último trabajo, octavo libro que sale al mercado, y cuarto dedicado a los paracaidistas del Ejército del Aire.


Con dos meses de retraso debido al covid-19 ha sido publicado mi último trabajo dedicado a los paracaidistas del Ejército del Aire, concretamente a los emblemas de sus cursos, las llamadas “mascotas”. Éste libro viene a completar un gran hueco que había en la historia de los paracaidistas del E.A. desde el punto de vista de las insignias, banderines, o documentación de los cuales se suele hablar poco y dedicar más tiempo y esfuerzo a la historia en general. Creo que es un libro único en el mercado de habla hispana, relacionada con éste tema heráldico, ya que no son muy habituales las obras dedicadas exclusivamente a los emblemas militares, pues estos suelen compartir páginas junto a los uniformes cuando se trata de unidades militares. Y en cuanto a cursos de paracaidismo es la primera obra en España, pues nunca antes se ha publicado nada relacionado con los emblemas de cursos paracaidistas tanto del Ejército de Tierra como del Ejército del Aire.



                  Bodegón con el libro y varios emblemas de curso (Colección Carlos Bourdon).

DATOS DEL LIBRO

Autor: Carlos Bourdon Garcia. ISBN 9788409183982. Publicado: Asociación de Veteranos Paracaidistas del Ejército del Aire (ASVEPAREA), Alcantarilla, Murcia. Año de publicación: 2020. Idioma: castellano. Páginas: 118. Medidas: 29,5 por 21 centímetros (D-4). PVP: 15 euros. Fotografías en blanco y negro y a color.

Solicitudes a la Asociación de Veteranos Paracaidistas del Ejército del Aire (ASVEPAREA)  a través de su página web: www.asveparea.es

También en estos correos electrónicos: presidente@asveparea.es y a_teruel@hotmail.com

martes, 12 de mayo de 2020

UN JU 52 DE LA ESCUELA SUPERIOR DE VUELO


Por Blas Vicente Marco.

Desde chico, me han gustado los aviones. Pero un modelo en concreto ha sido mi predilecto: el Junkers Ju 52.Todavía hoy me sorprende este aparato de origen alemán. Cuanto más leo, más me apasiona la historia del mismo y los múltiples usos que se le dieron a lo largo de su dilatada vida útil. Y, cómo no, cuando he visto alguna foto de ellos “asequible”, pues la he comprado. Este es el caso de la foto que nos ocupa…se ve a tres chavales, sin duda alumnos (por los cordones “verdes”, según dice Carlos Bourdon, especialista dónde los haya en uniformología del EA, que de tanto mirar fotos en blanco y negro, ya debe visualizarlas en su color original) al lado de la cola de un viejo y prácticamente abandonado Ju 52.


                             Cola de un JU-52 y tres jóvenes alumnos delante del avión.



A mí, esto último es lo que me llamó la atención. Este viejo Ju 52 abandonado. Y digo lo de abandonado, por el estado del ruedín de cola o lo desgastado de su pintura. Lo primero que se lee en la parte superior es un código:

T-2 – 92

El código T-2 fue dado a los Ju 52 en la posguerra, concretamente la nueva nomenclatura entró en vigor el 1 de diciembre de 1945.  Tras la guerra, estos aviones constituyeron un importante sostén para el Ejército del Aire que los utilizó (los viejos aparatos alemanes y los nuevos construidos por CASA, que empezaron a entregarse en 1944) básicamente en misiones de Transporte bajo la designación de T-2 y T-2B (la B era por los motores Beta, en sustitución de los BMW). Pero no sólo se dedicaron al transporte, sino que también sirvieron, y mucho, como entrenadores de tripulaciones en la Escuela Superior de Vuelo de Salamanca y Jerez. El siguiente número, el 92, haría referencia al número que portaba anteriormente, así que seguramente este avión sería el 22-92. Y lo que leemos en la parte inferior, aunque borroso, es:

 ESCUELA SUPERIOR DE VUELO.


                             Plano del JU-52, con las letras y números pintados en negro.


Pero qué es esto de “Escuela Superior de Vuelo”....ya que estamos, veamos un poquito de su historia.

Tras la Guerra, con la escasez de repuesto, de medios, y con las lecciones aprendidas de la Segunda Guerra Mundial, se pretendió en una reestructuración del Ejército del Aire. La llegada el 20 de julio de 1945, a ministro del Aire de Eduardo González Gallarza, que acababa de ascender a general de división, en sustitución de Juan Vigón, fue un revulsivo total, y una de las bases de esta renovación fue la promoción de escuelas de vuelo. Así el 28 de enero de 1946 se estableció en Matacán (Salamanca) la Escuela Superior de Vuelo[i] (creada el 26 de marzo de 1940) que asumió las funciones de la Escuela de Vuelo sin Visibilidad (creada en la misma base ya en el año 1939 durante la guerra), y que englobaba a la Escuela de Navegación y a la Escuela de Radio. Estas tres escuelas tenían la misión proporcionar las técnicas y procedimientos del vuelo en general, y capacitar al personal civil de las líneas aéreas y a los oficiales del Ejército del Aire para el vuelo instrumental y la utilización de los sistemas de ayudas a la navegación. Realizaban también las prácticas de vuelo necesarias para perfeccionar y completar sus estudios teóricos para la obtención de los títulos civiles de: "Piloto de Transporte Público", "Navegante Aéreo Civil", y "Jefe y Oficial de Tráfico de Aeropuerto y Radio Aéreo Civil", así como los títulos militares de: "Piloto de Vuelo Sin Visibilidad", "Piloto Superior Militar", "Navegante Superior Aéreo" y "Radiogoniometrista Aéreo".

Uno de los elementos curiosos con que contaba la Escuela, para formar navegantes, desde sus comienzos, era un "planetario". Creo que deberíamos dedicar un artículo a este planetario, pues hay versiones que dicen fue regalado por el propio Hitler a Franco…aunque parece ser fue diseñado y fabricado en España por la empresa QBI[ii].

En sus diez años de actividad, esta escuela evolucionó a la vez que lo hicieron los nuevos equipos de navegación y comunicaciones, desapareciendo los navegantes y los radiogoniometristas[iii].

La escuela sigue funcionando en la actualidad, pero con las lógicas innovaciones tecnológicas, como Grupo de Escuelas de Matacán (GRUEMA).


[i] Para ampliar, hay un completísimo estudio de esta Escuela en el libro: “Escuela de Vuelos sin Visibilidad y Escuela Superior de Vuelo, aeródromo de Matacán” de Gonzalo Ramos Jácome.
[iii] Otros textos interesantes para ampliar datos son los siguientes: file:///ESCUELA%20SUPERIOR%20DE%20VUELO/08AA15845DA3587AC1257CA000395725.pdf; y file:///ESCUELA%20SUPERIOR%20DE%20VUELO/raa_589.pdf