lunes, 27 de marzo de 2023

EL UNIFORME DEL SOLDADO JUAN ARRÁEZ CERDÁ. 1961.

 Utilizando las fotografías de Juan Arráez cuando realizó su servicio militar en Aviación en 1961, he realizado este bodegón de homenaje a este historiador aeronáutico que lleva casi toda su vida estudiando y escribiendo sobre el Ejército del Aire. Don Juan, estuvo destinado primeramente en la Academia General del Aire, para posteriormente, pasar destinado al Escuadrón de Alerta y Control núm. 5 en la localidad de Alcoy, provincia de Alicante.


Este uniforme es el M-46 corto, compuesto de cazadora, pantalón y gorro en lana, se complementa con camisa manga larga gris y borceguíes de becerro cortos en color negro con cordones. (Colección Carlos Bourdon).



Para realizar el bodegón me he basado en estas fotografías de Juan. (Archivo Arráez Cerdá).



Arriba, distintivo del entonces E.A.C. (hoy E.V.A.) núm. 5. Derecha, banderín de la unidad. (colección Carlos Bourdon).

Espero que este pequeño homenaje sea de tu agrado amigo mío.

domingo, 19 de marzo de 2023

EL DEPÓSITO CENTRAL DE INTENDENCIA DEL EJÉRCITO DEL AIRE

 Artículo realizado por José Ramón Pardo Onrubia.


ORIGEN LEGISLATIVO.

A raíz de la promulgación de la Ley de 7 de octubre de 1939 por la que se fijan las normas para la organización y funciones del ejército del aire, se establece en su artículo 3º como uno de sus Servicios a la Intendencia del Ejército del Aire. Posteriormente, la Ley de 9 de noviembre de 1939 dicta instrucciones para el desarrollo y da las líneas generales a las que se debe ajustar el mencionado Servicio de Intendencia. En el artículo 2º se citan los Organismos con que debe contar dicho Servicio, figurando, entre otros, la creación de un Parque Central de Víveres afecto al cual existirá una sección de panadería y un Parque Central de Vestuario, dependiendo ambos de la Sección  de Intendencia del Ministerio del Aire.

HISTORIA Y EVOLUCIÓN.

El Parque Central de Intendencia del Aire se crea en Madrid en el año 1939, contando con unos locales en la calle O’Donnel en donde se instalan: la Dirección, oficinas centrales, almacén de tejidos, taller de corte y confección y un pequeño laboratorio. Posteriormente y en el mismo año se ocupan unos terrenos en Campamento, pertenecientes al Ejército de Tierra, dedicados hasta entonces a la Aerostación, donde se construyeron almacenes y un laboratorio que luego se encuadro dentro de la SEINT del MAPER. 

Chapa distintivo del Parque Central de Intendencia (P.C.I.), usado por la tropa sobre el uniforme de trabajo.  

     En el año 1963 las instalaciones de la calle O’Donnel, se trasladan a Rodríguez San Pedro, apareciendo aquí, por primera vez los despachos al público de vestuario de Fuerzas Aéreas, Tienda Masita y de géneros en depósito (confección de señora y caballero, lencería, hogar, etc.). En 1968 definitivamente todos los almacenes, laboratorio de Campamento y la Dirección, oficinas y tiendas pasan a instalarse y ocupar los locales del Patronato de Casa del Aire en la calle Arcipreste de Hita. En este mismo año y por OM núm. 1754/68 de 6 de agosto en el artículo 1º, punto 3, pasan al Parque Central de Intendencia las misiones de: almacenamiento, expedición y distribución de materiales, equipos y elementos no fungibles de Sanidad, pertenecientes a los suprimidos Parques Centrales de Sanidad con carácter de Depósito.

     En 1979 y como consecuencia de la reorganización del Ejército del Aire contemplada en el Plan ORGEA, el laboratorio de pruebas y experiencias, se separa orgánicamente del Parque Central, pasando a encuadrarse en la SEINT del MAPER.

    En el año 1980 se cambia la denominación del establecimiento pasando a ser DEPÓSITO CENTRAL DE INTENDENCIA según escrito núm. 38 del MAPER, siguiendo la Orden Comunicada núm. 5/80- DOR de fecha 19 de junio de 1980,  del General Jefe del Estado Mayor del Aire, Emiliano J. Alfaro Arregui, que dice lo siguiente: “ La reorganización del Ejército del Aire y la atención que debe prestarse a los órganos de dirección y de ejecución de la logística aérea, aconsejan asignar la obtención, mantenimiento y distribución de los recursos a las Unidades Aéreas que respectivamente, tienen a cargo dichas funciones. Al propio tiempo, resulta conveniente sistematizar las denominaciones de las distintas Unidades Aéreas, de manera que las mismas reflejen adecuadamente el conjunto de funciones que cada una tiene asignadas. En consecuencia, es necesario que la denominación de los hasta ahora llamados Parques de Intendencia, responda a sus propias funciones que en concreto son la obtención y la distribución de los recursos precisos para la vida y la subsistencia del personal, por lo que:

DISPONGO:

Artículo 1º - El Parque Central de Intendencia y los Parque de la 1ª Región Aérea, 2ª Región Aérea y 3ª Región Aérea, pasan a denominarse respectivamente

-Deposito Central de Intendencia

-Depósito de Intendencia de Madrid

- Depósito de Intendencia de Sevilla

- Depósito de Intendencia de Zaragoza



Depósito Central de Intendencia.


Depósito de Intendencia de Madrid.


Depósito de Intendencia de Sevilla.


Depósito de Intendencia de Zaragoza.


Artículo 2º - Los Depósitos de Intendencia Central, de Madrid, de Sevilla y de Zaragoza se encuadran orgánicamente en el Mando de Personal.

Artículo 3º - El Estado Mayor del Aire establecerá las plantillas de los diferente Depósitos de Intendencia.

Artículo 4º - Los organismos competentes adoptarán las medidas oportunas para normalizar los destinos del personal de acuerdo con dichas plantillas.”

El primer coronel que fue director en el Depósito Central de Intendencia fue D. Adrián Santos Martín

 CONCEPTO.

Dentro de la entonces organización del Ejército del Aire, el Depósito Central de Intendencia es una Unidad aérea dentro de la Logística Aérea, que depende directamente del General jefe del MAPER.

Se puede definir como el elemento logístico de apoyo al personal, encargado de materializar las adquisiciones de los efectos que han sido determinados como necesarios para atender las necesidades del personal en lo referente a: vestuario, alojamiento, material administrativo de hospitales y vestuario para el personal (masita), tanto en su custodia como en la distribución. Es el encargado de recepcionar los efectos, para que a través del Laboratorio de la SEINT del MAPER, pueda verificarse el control de calidad exigido.

 MISIÓN.

La misión del Depósito Central de Intendencia, es la de recepcionar, almacenar, custodiar y distribuir los efectos determinados como necesarios para el personal del Ejército del Aire, y al efectuarse en gran cantidad es un gran depósito regulador de material.

 FUNCIONAMIENTO.

Lo primero y primordial es la aprobación de los planes de necesidades de los distintos servicios, que se concretan o materializan en los expedientes de adquisición. Los expedientes de adquisición de estos suministros, que por su cuantía requieren la aprobación del gasto por parte del General Jefe del MAPER, se inician por la junta técnica de la SEINT, pasan a la junta económica de la SEA y de aquí a la junta delegada de compras para la publicación del concurso, y una vez aprobada la adquisición definitiva, se entrega al depósito central la documentación necesaria para su recepción y pago. Por el depósito central, se inician y tramitan los expedientes de adquisición, hasta una cantidad de tres millones por el sistema de contratación directa y hasta veinte millones por el de concurso, que son los límites de aprobación de gasto que tiene el director del depósito, como órgano de contratación. Los efectos adjudicados se depositan provisionalmente en el almacén núm. 3 de Campamento. De estas recepciones una muestra pasa al laboratorio para su análisis. El laboratorio, según la procedencia del expediente, remite su informe a la junta delegada de compras o al depósito central, para que, por las respectivas juntas receptoras, se levante acta de su recepción definitiva o si procede su devolución al proveedor. La recepción definitiva produce el certificado de entrada en almacén que surte efecto como documento de cargo en la cuenta de efectos que rinde anualmente el depositario para cada uno de los servicios. El suministro de efectos a los distintos servicios de los depósitos regionales, se realiza cumplimentando órdenes del jefe de la SEINT del MAPER, que a su vez las recibe del Mando, o bien las cursa para atender las peticiones que le formulan otras Unidades.



Depósito de Intendencia de Las Palmas. 


ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN.

Para el desarrollo del trabajo y misiones encomendadas cuenta con:

-        Dirección y oficinas centrales, instaladas en locales del Patronato de Casas de Aire, en la calle Arcipreste de Hita nº 3, que se distribuyen en: Dirección, Secretaría, Intervención con su Jefatura y Negociados, Depositaría de Efectos, Mecanización, Negociado de Personal y Contabilidad de la tienda con géneros en depósito.

-        Como instalaciones anejas a la Dirección y oficinas centrales, cuenta con la denominada tienda de vestuario (Masita) y de género en depósito, también en la calle Arcipreste de Hita núm. 7.

-        Almacenes de Campamento, con una superficie aproximada de 20000 m2. Existe además otro edificio para oficinas, archivo, botiquín y sala de juntas, otro para talleres generales, otro para la cantina y finalmente el edificio donde está instalado el Laboratorio de la SEINT del MAPER.

  

En lo que se refiere a su organización interna, la Dirección del establecimiento cuenta como elementos principales:

Sección Económica Administrativa, Junta Económica, Depositaría de Efectos

 

En 1993, y como sucesor del Depósito Central de Intendencia, se creó, por resolución 705/4/1993, de octubre, del jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire, el Centro Logístico de Intendencia (CLOIN), que es la unidad más emblemática del Cuerpo de Intendencia, ubicada en la base aérea de Torrejón. Sus funciones las clásicas en la logística de apoyo al personal fueron ampliadas a las propias de la logística de material, al serle encomendadas en 2012, nuevas competencias en la gestión de material aeronáutico (IG-10-12, 3ª revisión). La creación del CLOIN también supuso la desactivación de los últimos depósitos regionales de la península (Getafe, Zaragoza y Sevilla). El Depósito de Las Palmas, siguió operativo hasta el año 2003. Mención aparte merece el Laboratorio de Intendencia, entidad técnica de gran prestigio y dilatada historia (actualmente integrado en el CLOIN), su andadura se inició en los años 40, controlando la calidad de las adquisiciones de vestuario que por entonces se realizaban en el antiguo Parque Central de Intendencia, ubicado en la calle O’Donnell de Madrid. Cabe destacar que en el año 1985 se creó el Centro de Instrucción de Intendencia del Aire (CIIA), que durante su efímera existencia (5 años) estuvo ubicado en las instalaciones del Depósito Central de Intendencia en Campamento (Madrid).



Laboratorio de Intendencia. 

domingo, 12 de marzo de 2023

JOSÉ MARÍA BUENO CARRERA, 1932-2023.

    Ayer y a través de un buen amigo mío, coleccionista como yo, conocí la triste noticia del fallecimiento de uno de los más, sino fue el más grande, uniformólogo de España. Don José María Bueno Carrera, falleció el viernes en su querida ciudad de Málaga. Gracias a don José María tuve el placer de comenzar a descubrir el mundo de la uniformología, y de todo lo relacionado con un uniforme, sus libros, los primeros que pude ir comprando, me abrieron ese mundo al que hoy sigo enganchado, pero más especializado hacia los uniformes del Ejército de Aire.  

No conocía a don José María personalmente, tan solo tuve un encuentro con él en una de las ferias del libro que se celebran a Madrid, un lejano 1997 cuando me dedicó el libro “Ejército español, uniformes contemporáneos”, de la desaparecida editorial San Martín. Le pregunté por qué no había realizado algún libro sobre el Ejército del Aire, y me contestó “que no tenía prácticamente contacto con dicho Ejército, con lo que era muy complicado su labor de dibujar sus uniformes”. Hay tan solo un libro sobre uniformes aeronáuticos de la serie Cuadernos de Uniformología de la editorial, también desaparecida, Barreira, una de las primeras librerías especializadas en material histórico militar de España. También ha colaborado con los más prestigiosos historiadores militares, como José Luis Grávalos, José Luis Calvó, y con cualquier historiador que le propia escribir un libro de historia de tal regimiento y el colaboraba con sus laminas de uniformes.

Don José María había nacido el 11 de noviembre de 1932, licenciado en derecho por la universidad de Sevilla, desde sus primeros años la llamada del dibujo de uniformes le hizo dedicarse a ello en cuerpo y alma, llegando a publicar más de 35 libros dedicados a la uniformología, la inmensa mayoría españoles, aunque también trabajo para el Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y algún país más europeo. No solamente ha publicado libros, también ha representado uniformes mediante posters, laminas, postales, y un largo etcétera de diversos soportes, en papel, donde plasmaba sus dibujos. Fue condecorado con la cruz del mérito militar distintivo blanco, además de ser “legionario de honor”. Su famosa obra “Soldados de España” publicada en 1978, obtuvo el segundo premio “Ejército” al ser declarada obra de interés para el Ejército de Tierra en 1978. Fue miembro fundador de la “Agrupación de miniaturas militares de España”, para la que dibujó cientos de figuras uniformadas que se publicaron en sus boletines. Ha colaborado con diversas revistas de actualidad e historia, “La Legión”, “Blanco y Negro” o “Historia y Vida”. En el enlace de más abajo se puede leer una entrevista a José María Bueno que le hicieron ya hace unos años.

http://losjovenessemuerendemaldeamores.blogspot.com/2011/08/jose-maria-bueno-carrera.html

 


José María Bueno Carrera (Fotografía extraída del libro “Las tropas nómadas del Ejército español. Grunoel ediciones. Málaga 2.002).  


      Pequeño bodegón de homenaje a un maestro de la uniformología. (Colección Carlos Bourdon). 


sábado, 4 de marzo de 2023

ROMEO RO.37 bis DERRIBADO EN LA MUELA DE SARRIÓN

 Por Blas Vicente, y Carlos Mallench, Miembros Correspondientes del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire

Consideramos más que importante poner rostro a los protagonistas de la Historia. Lamentablemente, esto no suele ser posible. Son contadas las ocasiones en las que coincidía que alguien con una cámara estuviese en el lugar de un suceso y tomase fotos para inmortalizarlo. Por otra parte, es harto difícil que, aunque se tomen esas fotos, el investigador pueda encontrarlas. Pero hay veces, que tenemos suerte, y esta es una de ellas.

Desde hace años, y por ser el primero natural de Manzanera (Teruel), y el segundo descendiente de Sarrión investigamos lo allí sucedido en la guerra. Es un sector donde hubo bastante actividad en la primavera/verano de 1938, con la ofensiva de Levante.En junio de ese año, se lanzó una ofensiva por la parte derecha del dispositivo de ataque. En “punta de lanza” de este ataque marchó la 81ª División. Su objetivo: la Muela de Sarrión. En mi libro “La Batalla de Javalambre”, se pueden ampliar datos sobre estas operaciones.

 La conquista de esta posición era imprescindible para los propósitos de Franco. Era la cabeza de puente necesaria para lanzar la que para él podía ser la batalla definitiva: la ofensiva sobre Valencia. La Muela de Sarrión estaba defendida en aquellos momentos por una Brigada Mixta, la cual había empleado todos sus esfuerzos durante el mes de Junio, en fortificarse (con escaso éxito, dado que la zona está compuesta, en su gran mayoría, por rocas, lo que impedía excavar trincheras, con lo que sólo quedaba la opción de levantar pequeños parapetos con ella). El momento cumbre dela operación llegaría el día 23 de junio. El dispositivo de ataque nacional, preparado por la 81ª División, lo formaron el 8º Tabor de Regulares de Larache, la 1ª Bandera de Falange de León y el 6º Batallón del Regimiento de Burgos 31, que actuaron, contando con la eficaz intervención de la aviación de cooperación.

 En ese día, actuaron en un primer servicio, el 4 G12 (de Romeos Ro.37bis), y en los dos siguientes, el 1 G2 (Primera y Segunda “Cadenas” de Heinkel He 51).  En el servicio del 4 G12, la antiaérea republicana desplegó todo su potencial de fuego, logrando tocar a todos los aparatos.


Nuestros protagonistas en el puesto de mando del Cuerpo de Ejército de Castillaen Santa Bárbara (Puebla de Valverde). (Archivo Municipal de Cádiz fondo José Enrique Varela iglesias).

El peor parado fue el Romeo Ro.37 con numeral 12-11, que resultó derribado. Los IMAM Romeo Ro.37 Bis comenzaron a llegar el 29 de septiembre de 1937 a Vigo para posteriormente ser enviados al Parque Regional Sur de Sevilla donde fueron montados. Estaban propulsados por un motor radial Piaggio P.IX de 600c.v. El 20 de octubre comenzaron a llegar más aviones hasta recibir un total de 67, aunque los 18 últimos montaban un motor más potente, el Piaggio P.X de 700 C.V. Su armamento era de dos ametralladoras Breda Safat del 12,7 activadas por el piloto y una móvil en el puesto posterior del tripulante, del calibre 7,7mm. , pudiendo cargar hasta 180 kg de bombas. Alcanzaba los 7.500 metros de altitud, y su autonomía era de 1.500 km.  Este avión, el 12-11, estaba pilotado por el capitán Enrique Jiménez Benhamou (quien luego marcharía a pilotar uno de los Caproni Ca.310 “Libeccio” del Grupo 9 G18) y como tripulante contaba con el alférez Rafael Lorenzo Bellido (quien también dejaría los Romeo para pasar como tripulante de un Savoia S.81 del Grupo 16 G21).

Ante la gravedad de los impactos recibidos (al parecer de ametralladora antiaérea), Jiménez consiguió redirigir el avión para tomar tierra fuera de las líneas enemigas, en las proximidades de Puebla de Valverde, capotando y destrozándose el avión. Junio no había sido un buen mes para las unidades de Cooperación, de hecho, con este derribo, el Grupo de Romeo quedó únicamente con 4 aparatos en vuelo. Y no fue el único derribo del día. El capitán Cuadra, jefe de la “Cadena”, también fue derribado con su He 51 2-44 en el mismo sector, tomando de emergencia en Puente Libros.

Volviendo a 12-11, tanto piloto como tripulante sufrieron heridas leves, siendo recogidos por las fuerzas propias y trasladados a enfermería del Cuerpo de Ejército de Castilla.


Otra imagen en el puesto de mando del Cuerpo de Ejército de Castilla en Santa Bárbara, Puebla de Valverde. (Archivo Municipal de Cádiz fondo José Enrique Varela iglesias).

 Al día siguiente, día 24 de junio, ambos fueron conducidos a presencia del jefe del Cuerpo de Ejército, el general Enrique Varela Iglesias, quien dirigía las operaciones desde su puesto de mando en la ermita de Santa Bárbara (Puebla de Valverde) junto con su Estado Mayor y jefes de distintas divisiones (Escámez, Frutos, etc.). Pues bien, justo este encuentro, quedó inmortalizado por un fotógrafo, y lo conocemos gracias a las fotos que aparecieron en el libro de Jesús Núñez titulado “General Varela. Diario de Operaciones”, y que ilustran estas líneas. La Muela de Sarrión fue tomada entre los días 24 y 25 de junio, dándose por finalizado este ciclo de operaciones. Desde esa posición, el 13 de julio comenzó la ofensiva sobre Valencia, pero esta ya es otra historia y de momento me conformo con poner rostro a los protagonistas de la aquí narrada.


Estado en el que solían llegar muchos de los Ro. 37 a los Parques Regionales para intentar recuperarlos. (Archivo Juan Arráez).

 

BIBLIOGRAFÍA :

- Mallench, Carlos y Vicente, Blas (2017) : “¡Objetivo: Levante! Actuación de las

unidades de las unidades de bombardeo y reconocimiento aéreo entre abril y

julio de 1938”

- Vicente, Blas (2010) : “La Batalla de Javalambre”

lunes, 13 de febrero de 2023

LOS AVIADORES ESPAÑOLES EXILIADOS EN MÉXICO.

     El Ministerio de Defensa ha publicado el libro sobre los aviadores republicanos exiliados en México. Este trabajo fue promovido por el Ateneo Español de México y, desde un punto de vista muy humano, se relata el periplo de aviadores bastante conocidos (Sanjuan, Tarazona, Bastida, Armario, Lacalle, Tourné, Montilla, Negrín) y otros más anónimos (Álvarez Buylla, Ruiz Funes, Bayo, Gayoso, López, Fernández Alberdi, etc.). Gracias a la generosidad del presidente Lázaro Cárdenas, nuestros compatriotas pudieron reconstruir sus vidas y poner alas a la hermandad benéfico-aeronáutica (AAREE) que desplegó una actividad fraterno-aeronáutica que puso en contacto a los miembros de las FAR desperdigados por el mundo y alentó las bases para la creación de la Asociación de Aviadores de la República (ADAR). En esta investigación hay una relación de más de un centenar de personal aeronáutico (tripulantes, mecánicos, armeros, personal de la industria aeronáutica, etc…) vinculados a la aviación civil y militar que sirvió a la II República, así como su aportación al país que les acogió después de una dramática huida de una Europa en guerra a través del océano Atlántico. Por último, se incluye un índice biográfico, así como una relación de las memorias autobiográficas (alguna de ellas inéditas) de su experiencia en la guerra de España y su vida en el exilio en México.

FICHA TÉCNICA: C. Lázaro Ávila. Los aviadores españoles exiliados en México. 263 páginas, fotos B/N. Ministerio de Defensa, 2022.



lunes, 6 de febrero de 2023

EL CLUB DE LOS AFORTUNADOS

Artículo realizado por  Carlos Lázaro Ávila

    La rica pero muy desconocida historia aeronáutica española está salpicada de numerosas anécdotas que reflejan el día a día de todos los hombres y mujeres que contribuyeron a su desarrollo. Hemos recopilado en Relatos Aeronáuticos Españoles un conjunto de episodios relacionados con diversas facetas comunes de la aeronáutica (animales, amor, humor, indumentaria, honor, valor…) y que abarcan desde 1896 a 1943. A continuación, presentamos un hecho totalmente verídico sobre la experiencia de un salto en paracaídas de uno de los aviadores más reputados de la aviación militar de preguerra[1].



El almeriense Alejandro Gómez Spencer fue uno de los aviadores más completos de la Aviación Militar española de preguerra y su pericia a los mandos de un aparato dio lugar a que se convirtiera en piloto de pruebas de la empresa Construcciones Aeronáuticas S. A. (CASA) de Getafe. De hecho, Spencer (como era conocido en el mundillo aeronáutico militar) fue el piloto que el 9 de enero de 1923 tripuló el autogiro Cierva C.4 con el que el ingeniero murciano Juan de la Cierva obtuvo la certificación de la viabilidad de su novedoso invento: una aeronave que proporcionaba seguridad a los tripulantes cuando caía a tierra después de que se produjera la pérdida de su potencia motriz; años más tarde, el autogiro acabaría convirtiéndose en el precedente del helicóptero[1].

Spencer sufrió algunos percances en los aparatos que ensayaba obligándole a saltar en paracaídas para salvar su vida. En el verano de 1930, una revista de divulgación aeronáutica se hizo eco de uno de los afortunados saltos de Spencer. El 8 de julio, días después de haber probado exitosamente el nuevo caza Hispano Nieuport 52 para la Aviación Militar, este aviador andaluz probó un modelo de la avioneta CASA III de acrobacia, una de las modalidades más solicitadas en los espectáculos aéreos de la época. La CASA III iba a ser presentada al International Touring Competition, certamen aéreo convocado por la Federación Aeronáutica Internacional que iba a tener lugar ese mismo mes en Berlín.

Spencer partió a última hora de la tarde del aeródromo que tenía la empresa en Getafe y al someter a la avioneta a ejercicios acrobáticos a 400 metros de altura se le desprendió un plano y la CASA III entró en barrena. En una de las vueltas Spencer salió despedido de la carlinga del aparato, aprovechando para abrir el paracaídas y ponerse a salvo cayendo cerca de un campo de fútbol cercano al Cerro de Los Ángeles de Getafe partido rápidamente un coche ligero con un equipo de ayuda encabezado por el aviador e ingeniero de CASA Luis Sousa Peco, que localizó al piloto rodeado de los muchachos que estaban jugando al fútbol y que habían visto caer al avión y a su tripulante. Cuando descendieron del coche encontraron a Spencer intentando templar los nervios del accidente fumándose un pitillo y mientras que los mecánicos de casa se dirigían a inspeccionar los restos de la avioneta que se había destrozado en el impacto, con no menos nervios que Spencer, Sousa le preguntó a bocajarro: Pero ¿qué has hecho? Regresando a Getafe, el ingeniero le aclaró que el paracaídas que le había salvado la vida a Spencer era uno ya dado de baja para el servicio pero que, muy bien plegado, se había utilizado como relleno en el respaldo del asiento de la CASA III, confiando en que Spencer emplearía su paracaídas reglamentario…

Gracias a este y otros altos afortunados, Spencer no solo salvó la vida sino que ingresó en un célebre grupo de aviadores, el Caterpillar Club, oficiosa asociación creada por el canadiense L. Irving fundador en 1922 de la empresa de paracaídas Airchute Company. Irving empezó a conceder un simpático pin metálico en forma de gusano u oruga de seda (en inglés, caterpillar) a todos aquellos pilotos que hubieran salvado la vida empleado un paracaídas. El metafórico lema del Club era que la vida de un aviador que abandonaba su aparato dependía de algo tan ligero, pero también tan resistente, como los hilos producidos por un gusano de seda[2].


Certificado de pertenencia al Caterpillar Club de Julio Alegría


Teniente Jesús María Alia Plana muestra el pin del gusano del Club bajo el rokiski de Aviación (Cortesía S. L. Guillén).

[1] Curiosamente, Spencer no le dio mucha trascendencia al primer vuelo del autogiro, pero sí recordaba que Juan de la Cierva era muy quisquilloso en las pruebas de su invento, llegando a arrodillarse en el suelo para comprobar los saltos del autogiro C.4.

[2] Texto redactado a partir de la noticia aparecida en Aérea nº 84. Madrid, julio 1930; página 27. Hay una biografía de Spencer en https://dbe.rah.es/biografias/45498/alejandro-gomez-spencer, e información sobre el Caterpillar Club en https://en.wikipedia.org/wiki/Caterpillar_Club.


[1] C. Lázaro Ávila Relatos Aeronáuticos Españoles (Amazon Kindle, 2022).

viernes, 13 de enero de 2023

CABALLERO CADETE DE LA ACADEMIA GENERAL DEL AIRE, GALA.

 Uniforme de gala M-46 de paseo fuera de formación. Lo primero es identificar la modalidad entre el uniforme de formación y el de paseo, que es el mismo, la única diferencia es la colocación de los cordones de gala en el hombro derecho (paseo) y el hombro izquierdo (formación con armas).



                  Arriba, vista frontal del uniforme, abajo, vista lateral (Colección Carlos Bourdon).



Arriba, vista del uniforme con todos los elementos de la gala, cordones, cinturón hombreras y daga. (Colección Carlos Bourdon).

El uniforme usado es el M-46 recogido en el RUEA de 1946 y que se compone de guerrera, pantalón y gorra en color azul aviación, tirilla (para cuello) y guantes de color blanco, calcetines y zapatos de color negro. A este se le añade los cordones, hombreras, cinturón y daga todo en color dorado para su modalidad de gala.


Arriba, rombo genérico de la A.G.A. y distintivo de curso usado solo en dicho centro de enseñanza, de primer año de curso. (Colección Carlos Bourdon).




Arriba, cordones de gala de la AGA, debajo, dibujo del RUEA de 1946, figura 167 del reglamento. (Colección Carlos Bourdon).


Arriba, detalle de los cabos metálicos cónicos con la corona imperial en su base y el emblema genéricos del Ejército del Aire.

Estos cordones al igual que los de diario (encarnados) de 3 mm de diámetro, formado por trenzas de 32 y 38 centímetros de longitud. En un extremo tiene un ojal con su pasador para sujetar a la hombrera, el otro extremo termina en dos cabos de cordón sencillo de 11 centímetros de largo y en su centro un nudo de tres vueltas. Estos cordones sencillos rematan en sendos conos metálicos dorados en cuya base llevan la corona imperial (real abierta). Un cordoncillo al final de las trenzas sirve para su sujeción al primer botón. Uno de los cordones pasa por detrás del brazo, quedando este en medio de los dos cordones.


Posición de los cordones, uno por la parte delantera del brazo y el otro cordón por la parte trasera. (Colección Carlos Bourdon).


Distintivo genérico del Ejército del Aire que usaban los miembros de las promociones de la AGA que no eran especialidad aérea (piloto u observador), según el RUEA de 1946. En distintivo lo usarían básicamente los oficiales del arma de tropas de Aviación o aquellos que hubieran perdido su aptitud de vuelo. (Colección Carlos Bourdon).


Gorra de plato M-46, son su típica forma superior redonda y los dos vivos en la parte superior e inferior del plato. (Colección Carlos Bourdon).



Dos futuros oficiales de Aviación con el M-46 de gala descrito en este artículo, ambos llevan el distintivo del Ejército del Aire sin especialidad, disco rojo. (Colección Carlos Bourdon).

Fuentes: elaboración propia, uniforme y fotografías colección del autor.