lunes, 25 de mayo de 2026

IV PROMOCIÓN DE INGENIEROS AERONÁUTICOS (1952-1957).

             A través de las siguientes líneas, pretendo homenajear la memoria de un pequeño grupo representativo de españoles honrados y talentosos. Con enorme esfuerzo y sacrificio, contribuyeron de manera extraordinaria a reconstruir un país agonizante a causa de una guerra fratricida.





Nuestros protagonistas nacieron en los albores de los años treinta del siglo pasado. Tras finalizar la instrucción escolar, y aprobar el exigente examen de ingreso preceptivo, accedieron a los estudios de ingeniería aeronáutica en 1952, siendo por ya aquel entonces una carrera extremadamente vocacional. Entre los años 1939 y 1948, la formación aeronáutica se caracterizaba por un significativo arraigo militar, al impartirse Academia Militar de Ingenieros Aeronáuticos (AMIA), dependiente del Ministerio del Aire. Con la entrada en vigor del denominado “Plan del 49”, impulsado por el ministro Eduardo González-Gallarza, se produjo una reestructuración de los estudios, que tuvo como principal consecuencia la creación- en sustitución de la AMIA - de la denominada Escuela Especial de Ingenieros Aeronáuticos (EEIA), que pasó a ser dependiente del Ministerio de Educación. De este modo, se reorientaron los nuevos estudios hacia el ámbito civil, aunque la Escuela mantuvo cierta vinculación administrativa con el Ministerio del Aire.


Foto de la IV Promoción de Ingenieros Aeronáuticos (1957) con el profesor Carlos Sánchez Tarifa (primera fila, tercero por la izquierda).

La denominada IV Promoción del Plan del 49 estaba constituida por un reducido número de alumnos, apenas 25, quienes curiosamente, recibieron la formación completa en la actual Escuela Especial de Ingenieros Navales, dado que la actual, situada en la Ciudad Universitaria de Madrid, se encontraba en plena construcción.

VERANOS EN VILLAFRÍA - MILICIA AÉREA UNIVERSITARIA (VI PROMOCIÓN).

Como parte del nuevo plan, los estudiantes realizaban la instrucción militar obligatoria en el aeródromo de la Milicia Aérea Universitaria situada en Villafría, Burgos, creada por Decreto de 23 de mayo de 1947. Dicho servicio militar se organizaba en los meses de verano, tras dos períodos de formación recibidos en el segundo y tercer curso de carrera, y un tercero adicional de prácticas, en esta ocasión, realizadas en el Taller de Material de la Base Aérea de Getafe. Los alumnos, al terminar la mencionada instrucción, eran promovidos al empleo de Alférez Eventual de Complemento del Arma de Aviación con antigüedad de 17 de septiembre de 1955 (B.O.A nº 107). En total, 193 hombres procedentes de distintas carreras universitarias configuraron la VI Promoción de la MAU. En 1958, el mencionado grupo de ingenieros se licenció con el rango de Alférez de Complemento del Cuerpo de Ingenieros Aeronáuticos por promoción de 11 de diciembre de 1958 (B.O.A núm. 149).


                Emblema conmemorativo de la VI Promoción de la MAU (25 aniversario).

   VIAJE DE FIN DE CARRERA.

En 1957, los 25 alumnos, ya convertidos en Ingenieros aeronáuticos, participaron en el clásico viaje de fin de carrera, bajo la tutela del profesor Carlos Sánchez Tarifa. A lo largo del viaje, pudieron visitar, entre otros, el Salón Internacional Aeronáutico Paris-Le Bourget, SNECMA, o las factorías de helicópteros Agusta en Milán, o las de Mercedes y Bayer en Alemania.


IV promoción, cartel Hispano Aviación, 1957. 

UNA HISTORIA PERSONAL, FÉLIX MANUEL SANZ PEREIRA, “LORENZO”

Algunos de los miembros de la IV Promoción atesoraban apellidos que han dejado una enorme impronta en la historia de la ingeniería y la aviación española del siglo XX, tales como Carlos de la Cierva y Gómez- Acebo, - hijo del inventor del Autogiro Juan de la Cierva y Codorníu-, Jaime Warleta Carrillo, Enrique Corbella Fernández, Cesar Pazó Jiménez de la Espada, Manuel Galnares Fernández ó José Manuel Armenta Hardisson, entre otros.

Otros alumnos, como Félix Manuel Sanz Pereira, - mi abuelo materno, conocido en el entorno más cercano como Lorenzo- tenía también vinculación genealógica con el ámbito militar, aunque, en su caso, con el ejército de tierra. Su padre, Lorenzo Sanz de Santos, fue Oficial -asimilado Capitán de Intendencia- del Cuerpo C.A.S.E. Ya en su juventud, Félix Manuel soñaba con ser aviador, sin embargo, tras lograr el ansiado ingreso en la Escuela de ingenieros, en 1952, fue diagnosticado, en un reconocimiento médico, con dicromatismo (daltonismo), truncándose, de este modo, su verdadera vocación de piloto.


Solicitud de ingreso de Félix M. en la Sección de Tropas (MAU) por diagnóstico de dicromatismo.

Sin embargo, durante los primeros años de carrera profesional pudo aportar a la aviación militar -desde tierra firme- sus conocimientos aeronáuticos, incorporándose a la Sección de Motores de Aviación del Centro de Estudios de Materiales Especiales (CETME), en colaboración con el Instituto Nacional de Industria (INI). Desde 1956 y hasta el cierre de la sección (1960), colaboró en el desarrollo de prototipos de motores a reacción, tales como el INI-11, o el escasamente divulgado turborreactor de doble flujo INI-13.


              Sanz a las puertas del INTA, en Torrejón de Ardoz, 1962.

Allí trabajó junto a ingenieros de la envergadura del propio Carlos Sánchez Tarifa, Ricardo Martí Pérez, o Pedro Pérez del Notario y Martínez de Marañón, siendo este último, además, compañero de promoción, y con los años, Catedrático de Termodinámica de la Escuela. En 1959, Félix Manuel se incorpora al INTA, a la División de Combustibles y lubricantes, donde permanece hasta 1963, alcanzando la posición de jefe de laboratorio. Poco después, obtiene el doctorado en 1964.

En 1963 se incorpora a la Empresa Nacional de Autocamiones ENASA-Pegaso, entidad Estatal dedicada a la fabricación de vehículos industriales, incluyendo camiones, tractores, vehículos de lujo o camionetas. En ENASA, Félix Manuel tuvo la oportunidad de transferir la tecnología y conocimientos obtenidos en CETME e INTA al ámbito empresarial, extrapolando la cultura de alta fiabilidad de los motores de aviación al sector automotriz. Allí permaneció cerca de 25 años, ostentando desde 1968 el cargo de director de Posventa, simultaneando también el de director de Recambios (1980-1981) en Comercial Pegaso, y posteriormente, ascendiendo a director ejecutivo de Calidad y Fiabilidad de la matriz ENASA. A través de su gestión inoculó los estándares aeronáuticos a los míticos Pegaso, participando y contribuyendo activamente en la internacionalización y consolidación del prestigio de la marca Pegaso.


Félix M. Sanz, (centro a la derecha), presentando un motor Pegaso en el Centro de Formación Profesional Acelerada de Vigo, 1969.

LEGADO DE OTROS MIEMBROS DE LA PROMOCIÓN.

También tuvo una aportación excepcional en el ámbito automotriz Manuel Galnares Fernández, presidente y fundador de SYRSA Automoción, Grupo referente en Andalucía que nació de la empresa Industrias Subsidiarias de Aviación (ISA), fundada por su padre, el también ingeniero y aviador Francisco Galnares Sagastizábal, en 1938.

Varios mantuvieron vinculación estrecha con la aviación, ejerciendo responsabilidades relevantes tanto en la compañía Hispano Aviación, -Zacarías López Melendo- como en Construcciones Aeronáuticas (CASA); Bertoldo Schlosser Rodríguez ó Francisco Martín Viyuela, por citar a alguno.

Otros miembros, sin embargo, se decantaron por la investigación y la docencia, como el mencionado Pedro Pérez del Notario y Martínez de Marañón, figura icónica de la Escuela. Fue parte integrante del famoso Grupo de Combustión, - creado por Gregorio Millán Barbany -, y referente en el ámbito de la Propulsión aeronáutica.

LOS 25 DE LA PROMOCIÓN DEL 57.

Nombres de todos los miembros de la Promoción: D. Pedro Pérez del Notario y Martínez de Marañón, D. Manuel Galnares Fernández, D. Jaime Warleta Carrillo, D. Bertoldo Schlosser Rodríguez, D. Carlos de la Cierva y Gómez-Acebo, D. José Manuel Armenta Hardisson, D. Enrique Corbella Fernández, D. Gonzalo Fernández Romero, D. Mariano Gallego Díaz, D. Jaime Garitagoitia Sánchez, D. José González Brasa, D. José Luis Gutiérrez Ruiz, D. Juan Manuel Higuera de Arce, D. Zacarías López Melendo, D. Francisco Martin Viyuela, D. César Pazó Jiménez de la Espada, D. Francisco de la Peña Herranz, D. Juan José Pérez González, D. Félix Manuel Sanz Pereira, D. Domingo Velasco Urtiaga, D. Ángel Romero Benito, D. Javier Bara Soler, D. José Luis Domínguez Hernández, D. Antonio Mas Requena, D. Juan Luis Torres García.

En definitiva, estos veinticinco hombres no solo representan a una promoción académica, encarnan a una generación que contribuyó enormemente a la industrialización de España, con los pies en la tierra, pero sin apartar la mirada del cielo.

PD: Mi enorme agradecimiento a Carlos Bourdon por darme la oportunidad de divulgar esta breve historia en un Blog tan reconocido y valorado como el suyo.

FUENTES DOCUMENTALES:

-        Archivo Personal Félix Manuel Sanz Pereira -> Fotografías y emblema

-        Expediente Archivo de Ejército del Aire FMSP

-        Boletín Oficial del Aire (MAU) -> Nombramiento Alférez de Complemento

-        Boletín Oficial del Estado -> Sección de Motores de Aviación

-        Libros y revistas:

o   Tres escuelas y veinte promociones de ingenieros aeronáuticos", José María Román y Arroyo

o   Ingeniería Aeronáutica y Astronáutica nº 382 (julio-septiembre 2007) Contraportada (50 años IV Promoción).

 

Al magnífico trabajo que ha realizado Carlos López Sanz sobre su abuelo y la VI promoción de la M.A.U, he montado el uniforme que llevaría su abuelo, Félix Manuel Sanz Pereira, el cual muestro para que complemente dicho artículo. 


Uniforme M-46 en azul aviación de alférez de complemento de la M.A., con rombos negros del cuerpo de ingenieros aeronáuticos, cordones, en rojo y negro, además de los emblemas de la milicia y de su promoción. (Colección Carlos Bourdon).


En la parte superior vemos el emblema de la milicia aérea universitaria, que todos los miembros en ella destinados, tanto alumnos como plantilla de la escuela, llevaban en su uniforme, debajo la mascota de la VI promoción, con el lema “sígame”. A los lados los rombos en fieltro del cuerpo de ingenieros aeronáuticos del Ejército del Aire. (Colección Carlos Bourdon).


sábado, 4 de abril de 2026

4 DE ABRIL DE 1939 – 4 DE ABRIL DE 2026.

 

Hoy, día 4 de abril de 2026 se conmemora el 87º aniversario del fallecimiento en accidente aéreo del líder de la caza en la guerra civil, el comandante Joaquin García Morato y Castaño (Melilla, 4 de mayo de 1094 – Griñón (Madrid), 4 de abril de 1939). Hablar de García Morato no solo es hablar del líder, que supo ganarse a sus hombres con su ejemplo, sino también es hablar del magnifico piloto que llevaba dentro, experto acróbata, publicó un libro precisamente sobre acrobacia aérea, publicado en 1935. Una biblia para todo piloto y “cazador”, que quisiera aprender sobre esta diciplina aérea que no todos consiguen igualar.

Durante la guerra civil derribó a cuarenta aparatos enemigos, en lucha noble y leal, nunca cometió un exceso con su aparato sobre un piloto enemigo derribado, jamás cometió el imperdonable gesto de ametrallar a un piloto que caía con paracaídas, tuvo oportunidad de derribar incluso a pilotos enemigos que estaban a su merced, y en dificultades, y no lo hizo, por eso su leyenda es imperecedera, y por mucho que se quiera emborronar su figura, nunca conseguirán empequeñecer su grandeza. 

Hoy, 87 años después de su fallecimiento, aún hay gente sin escrúpulos morales que piensan que no fue noble, patriota, cristiano, amante de su familia, y de sus ideales, tan respetables como los del bando contrario. Aun se le sigue vilipendiando, pero por suerte son tan insignificantes que sus mentes confundidas no ven más allá del velo que cubre sus ojos, que siguen sin ver en él al héroe español, que dio su vida en el altar de la patria cuando fue preciso.

Hoy, los que sentimos admiración por el héroe, conmemoramos no la tristeza de su perdida, sino el triunfo de saber que fue un líder al que todos seguían en sus aviones cuando despegaba, sabiendo que quizás alguno no volviera a casa, pero con el corazón henchido de gloria sabiendo quien les dirigía y guiaba.

Mi homenaje al héroe….



Sobre una tela de seda de color negro, mostrando el luto por el caído, he colocado el pañuelo que la marquesa del Merito regalara a los primeros pilotos de la escuadrilla de Morato. Sobre ella se pueden ver diversas fotografías, el libro primera edición de “Acrobacia Aérea “publicado en 1935, una medalla militar individual, dos emblemas de las escuadrillas de Morato, una estrella de comandante, su esquela de fallecimiento, una magnifica lamina que el profesor Abellán pintara de su avión, y un azulejo con el emblema de la patrulla azul que salió de Tablada, y que fue mi regalo de bodas, un lejano año de 1996 y que mi querido amigo Julián Cano tuvo a bien regalarme cuando pasé por Sevilla en mi viaje de luna de miel camino de Cadiz.

 Fuentes: elaboración propia, todo el material del bodegón pertenece a la colección de Carlos Bourdon.

viernes, 3 de abril de 2026

1926 – 2026: 100. ° aniversario del vuelo del Plus Ultra 22 de enero al 10 de febrero de 1926

         Continuando con las entregas en el blog con motivo del cien aniversario del vuelo del Plus Ultra que el comandante Franco llevó a cabo con total éxito junto con Ruiz de Alda, Durán y Rada. Ahora traemos algunas de las colecciones de cromos que se editaron para hacer llegar al público, con preciosos dibujos a todo color o en reproducciones fotográficas, los momentos más interesantes del raid. El cromo de papel (cromatografía) —en la segunda década del siglo XX, que es la que nos ocupa— venía siendo un regalo promocional de empresas de distintos sectores; tanto de la alimentación como del tabaco, pasando por las de bebidas espirituosas, que se ofrecían junto al producto adquirido. 

      Las colecciones de cromos publicadas entonces podían ser de temas tan diversos como el deporte, la fauna, la cultura, la moda, los países y sus banderas, la locomoción y un sinfín de motivos que hacían que sus seguidores esperasen con afán la siguiente entrega. El raid del Plus Ultra fue un hecho tan extraordinario que rápidamente las editoriales que publicaban las colecciones de cromos vieron en ello un bonito homenaje con el cual ofrecer a las empresas una excelente plataforma para anunciar sus productos. Estas firmas, en su mayoría de chocolates y cacao, aparecían impresas en el reverso, donde anunciaban sus productos estrella junto con un pequeño texto explicando la imagen relacionada con el vuelo impresa en el anverso. El vuelo del Plus Ultra levantó gran admiración entre la ciudadanía y la demanda de este tipo de pequeñas colecciones, generalmente de unos veinte cromos, se hizo muy popular, por lo que, gracias a ello, han llegado muchas de ellas hasta nuestros días en perfectas condiciones y a un precio relativamente bueno. Las que mostramos aquí fueron editadas en España y, por distintas referencias, sabemos que también empresas de alimentación y tabaco de países iberoamericanos vieron en este medio tan simpático una buena plataforma de publicidad. Algunas de las firmas anunciantes en las distintas colecciones de cromos fueron:

     Chocolates y Mantecadas Román Crespo de Astorga, Chocolate Amatller de San Martín de Provensals, Molino de Chocolates de Ranero de Madrid, Chocolates Orús de Zaragoza, Chocolates Riucord de Barcelona, Chocolates Evaristo Juncosa Panella de Barcelona, Chocolate Angelical de Barcelona, Caramelos “Plus Ultra” de Barcelona, Chocolate selecto y pastillas de café con leche La Pastora de Barcelona y, por último, Chocolates Hueso de Zaragoza. También la Fábrica de Ultramarinos Juan Nadal de Mahón vio en las colecciones de cromos un buen soporte para insertar su publicidad. La gran mayoría de las empresas de alimentación orientaban su publicidad al público infantil y juvenil, que eran los aficionados a ir juntando las colecciones de cromos hasta completarlas. Los autores desconocen si existió algún tipo de álbumes para colocarlos.  

      La empresa argentina de tabacos Piccardo & Cía. Ltda. promocionó los cigarrillos “Plus Ultra” del mismo modo, editando una colección de pequeños cromos fotográficos insertados en las cajetillas de tabaco. Estos son algunos ejemplos de colecciones de cromos de papel dedicados al vuelo del Plus Ultra en la década de los años veinte del pasado siglo

     Además de este modelo de publicidad en cromos, otras firmas prefirieron hacer referencia al raid del Plus Ultra en los envases de sus productos con bonitas imágenes impresas o serigrafiadas en envoltorios de caramelos, cajas o latas, pero estas las veremos más adelante.  


Colección de veinte cromos con imágenes fotográficas del raid del Plus Ultra. En el reverso se aprecia el número del cromo y el texto que describe la imagen del anverso. En la parte inferior, publicidad de la empresa de Chocolates y Mantecadas Román Crespo de la localidad de Astorga. Medidas: 7 x 11 cm.



Colección de 20 cromos con imágenes fotográficas del raid del Plus Ultra. En sus reversos figuran el número del cromo y el texto que describe las imágenes del anverso.      En esta colección son varias las empresas de alimentación que se anuncian, siendo la mayoría de chocolates, cacao y caramelos. Medidas: 8 x 11,5 cm.

 


Algunos reversos de cromos donde se ven distintas firmas españolas del sector de la alimentación. La mayoría son de la industria del chocolate y del cacao. Los cromos estaban dentro del envoltorio de las tabletas de chocolate y eran un obsequio de la empresa que lo fabricaba. Es muy posible que en el envoltorio también apareciera alguna imagen del raid del Plus Ultra como reclamo.

 


Colección de 20 cromos con dibujos a color de los momentos más interesantes del raid del Plus Ultra. En sus reversos figuran el número del cromo y el texto que describe las imágenes del anverso. La firma catalana Chocolate Amatller fue la única que se publicitó en esta colección. Generalmente, el cromo número uno corresponde al mapa del trayecto y los siguientes a los cuatro tripulantes. Estos han sido dibujados en posición invertida de cómo debería ser. (Abajo corregida). Medidas: 7 x 10 cm. 



Colección de 21 cromos fotográficos dedicada a los raids más famosos llevados a cabo por la Aviación, con imágenes de los aeroplanos y sus tripulaciones. El comandante Ramón Franco figura junto a Charles Lindbergh o Charles Nungesser, entre otros. En sus reversos, el número del cromo y el texto que describe las imágenes del anverso. La firma catalana Molino de Chocolates “Ranero” fue la única que se publicitó en esta colección de cromos.  Medidas: 7 x 11 cm.

 



           Colección de cromos editados con publicidad de la firma argentina de tabacos Piccardo & Cía. Ltda. Dicha firma puso en venta las cajetillas de cigarrillos “Plus Ultra” en las que insertaban cromos fotográficos donde se ve a Ramón Franco, Ruiz de Alda y Durán recorriendo sus instalaciones en compañía de sus directivos y numeroso público, posiblemente trabajadores de la empresa. Además, visitaron el Hipódromo de Mar del Plata, la Universidad, el Ministerio de la Guerra, el Jockey Club o la Embajada de España.



Tarjeta de visita de Juan Domenech, directivo de la casa Piccardo & Cía. (autor en 1941 de Historia del Tabaco), que, junto con los cromos, envió a España. En ella puede leerse:  Excelencia, emocionado os envío de forma privada estas fotos del gran Franco, cuando estuvo en la Argentina y en nuestra casa se le agasajó con mucho cariño y se hicieron …… de estas fotos que circulan por cientos de miles. Acaso, Señor, este humilde recuerdo os emocione y por ello se las mando con cariño.

    Por desgracia, los autores desconocen a la excelentísima persona referida por Juan Domenech en la tarjeta adjunta a las fotos de la visita de Ramón Franco a la firma de tabacos argentina. 


sábado, 21 de marzo de 2026

Descripción del Emblema Conmemorativo del 75º Aniversario de la Policía Aérea (1951-2026).

              Por el cabo 1º David Puertas (destinado en JSTCIBER/SETEL)

Forma y Fondo:

Ovalo vertical de color azul oscuro, evocando a el clásico parche y distintivo "PA" cosido en el uniforme y los antiguos uniformes azules. Rodeado por un borde con diseño de cuerda blanca, simbolizando el cordón del silbato plateado, que se conecta mediante enganche a la hombrera.

Elementos Superiores:

Se presenta la nueva versión del rokiski actual en color gris aviación y en el centro los fusiles cruzados pertenecientes a la especialidad de Seguridad y Defensa que el personal de las unidades de policía aérea utiliza para señalar su labor de protección de instalaciones.

Elementos Centrales e inferiores:

Aparece el número "75" en color rojo, haciendo alusión al color central del rokiski.

Un casco militar blanco con barboquejo, inspirado en los cascos de combate M-1 utilizados por el Ejército del Aire, comúnmente apodados “Calimeros” por su forma de cascarón y referencia el dibujo animado.

Sobre el casco pintado o en pegatina tal cual como se customizaban en la época, se lee “P.A.”, en referencia a la Policía Aérea.

Detalles adicionales:

A ambos lados del número "75" se encuentran las fechas "1951" y "2026", indicando el período conmemorativo.

La composición mantiene un estilo limpio y moderno, con líneas definidas, colores planos y tipografía clara para facilitar la lectura y el impacto visual.

Colores y Ambiente:

Fondo azul oscuro que contrasta con los elementos en color blanco, rojo y negro generando un impacto visual fuerte y solemne.

La iluminación es uniforme, sin sombras ni gradientes, reforzando la estética plana y formal.

La atmósfera transmite solemnidad y conmemoración, resaltando la importancia del aniversario y los símbolos históricos de la Policía Aérea.

Logotipo creado.


Fuentes:

Agradezco al cabo 1º Puertas al que tuve el placer de conocer el día de la inauguración de la exposición, la información facilitada para la realización de este artículo.

domingo, 15 de marzo de 2026

1926 – 2026, 100. ° aniversario del vuelo del Plus Ultra 22 de enero al 10 de febrero de 1926.

                         Llave de gentil hombre de cámara.

   Seguimos trayendo al blog objetos relacionados con el 100. ° aniversario del vuelo del Plus Ultra. En la nueva entrega, mostramos una extraordinaria pieza que fue un presente del rey Alfonso XIII al comandante Ramón Franco y al capitán Ruiz de Alda con motivo del total éxito obtenido en el raid aéreo por el cual España volvía a brillar con fuerza en los países hispanoamericanos. Nos referimos al distintivo de la llave de “Gentilhombre de Cámara” que recibieron por Real Orden emanada de palacio firmada por el rey. La designación de gentilhombre de cámara se concedía a caballeros en los cuales el monarca depositaba su confianza, siendo considerado un honor pertenecer al reducido grupo social que lo ostentaba.

     Para ser nombrado gentilhombre, prevalecía la Grandeza de España con títulos nobiliarios de marqués, conde o duque, y su principal cometido era el de Mayordomo del rey de España. Pero no todos los Grandes de España poseían dicho título. Los “Mayordomos del rey” tenían la misión de hacer guardias junto a su cámara en las horas de audiencia, acompañándole dentro y fuera de palacio, almorzando a diario con él y asistiendo junto al mismo a los espectáculos públicos como los toros, el teatro, etc. Por su condición, tenían paso en el Palacio Real de Madrid hasta la Cámara, tras la Saleta y la Antecámara.

    Existían varias clases de gentilhombre dependiendo de sus servicios en la Casa del Rey siendo las categorías siguientes:

    Gentilhombre Grande de España con Ejercicio y Servidumbre.

    Gentilhombre de Cámara con Ejercicio.

    Gentilhombre de Casa y Boca.

    Gentilhombre de Entrada.

    El distintivo de “Gentilhombre Grande de España con Ejercicio y Servidumbre” es una llave de oro o dorada, con dos borlas de oro*, la cual va colocada horizontalmente sobre un lazo de seda roja con flecos en oro, en cuyas puntas llevan bordada en oro la cifra del Rey que le nombró Gentilhombre. *Con forma de flor de Lis.

    Se lleva colocada horizontalmente en la cintura al costado derecho de la espalda, tanto en los uniformes militares y civiles como en el frac o levita.

    El de “Gentilhombre de Cámara con Ejercicio” es el mismo que el de “Grande de España con Servidumbre”, pero sin lazo de seda rojo. Su colocación es en la cintura, al costado derecho, horizontalmente.

   El de “Gentilhombre de Casa y Boca” es una llave de plata sin guarniciones y en forma de punzón, solo la cabeza y el vástago sin el paletón* con dos borlas en oro, colocándose al costado derecho. *Paletón, parte plana de la llave que entra en la cerradura.

   El de “Gentilhombre de Entrada” es el mismo que el de “Gentilhombre de Casa y Boca”, pero sin las dos borlas de oro.

    A pesar de que el título de gentilhombre era concedido por la Casa Real a caballeros de la nobleza, el rey tenía la facultad de nombrar con dicho título a personas del ámbito civil sin necesariamente ser nobles, entre los que se encontraban políticos, militares y diplomáticos. Varios aviadores que, por los logros conseguidos en las primeras décadas de la Aeronáutica Militar, fueron galardonados con el distintivo palaciego. Los primeros, los capitanes pilotos Emilio Herrera y José Ortiz Echagüe, en el año 1914, por el primer cruce en vuelo del Estrecho desde Marruecos a Sevilla para llevar documentos del general Marina al monarca que se encontraba en la capital andaluza. En 1926 y por méritos de guerra en Marruecos, es nombrado gentilhombre de Cámara de S.M. el teniente coronel Antonio Camacho Benítez y, en el mismo año, el rey nombra a Ramón Franco y a Ruiz de Alda con la alta distinción por la hazaña del Plus Ultra. En 1929, los dos tripulantes del Breguet XIX “Jesús del Gran Poder” son nombrados con el título de gentilhombre de Cámara por el magnífico vuelo de 22.000 kilómetros a través del sur de Asia y Sudamérica.

    Es obvio que, una vez derrocada la monarquía en 1931 con la llegada de la República, la distinción de gentilhombre desapareció con ella. El título que desde los reinados de Fernando VII, Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII concedía la Corona terminó con el cambio de Gobierno salido del plebiscito. El rey Juan Carlos I no volvió a retomar su concesión.

    Los autores no conocen ninguna imagen del comandante Ramón Franco luciendo en su guerrera la alta distinción real. Los graves encontronazos que tuvo con el jefe del Gobierno general Primo de Rivera al término del raid aéreo y el fiasco del asunto del Dornier 16 fueron el detonante de la deriva radical de su persona que lo transformó en un furibundo republicano y antimonárquico, llegando a presentarse como diputado en las listas de Esquerra Republicana de Cataluña en las elecciones de 1931.

   En el presente artículo exponemos las dos primeras clases del distintivo de la llave de gentilhombre a modo de dar a conocer al público tan magnífica distinción real. 

Llave de Gentilhombre de Cámara con la que el rey Alfonso XIII nombró a Ramón Franco como persona de su confianza. La fotografía pertenece a un artículo publicado en 1926 por la revista La Esfera titulado «Homenajes a la Aviación Militar Española».


Llave de Gentilhombre Grande de España con Ejercicio y Servidumbre. La lámina pertenece al libro «Condecoraciones españolas. Órdenes, cruces y medallas civiles, militares y nobiliarias», escrito por Federico Fernández de la Puente en 1953.



Anverso y reverso de la llave de Gentilhombre de Cámara en plata dorada y esmaltes al fuego. En el reverso se aprecia el gran alfiler para sujetarla al uniforme.


Posición exacta donde se porta la llave de gentilhombre, sea de cualquier grado, tanto en la guerrera como en el frac de palacio o en el smoking.



Anverso y reverso de la llave de Gentilhombre Grande de España con Ejercicio y Servidumbre. Es de plata dorada con esmaltes al fuego, lazo de seda y las caídas bordadas con una A y el número romano entrelazado del rey A XIII y corona real encima. En las dos llaves, dos borlas bordadas en oro con forma de flor de Lis.


La misma posición donde se porta la llave de gentilhombre, sea del grado que sea, tanto en la guerrera como en el frac de palacio o en el smoking.

lunes, 2 de marzo de 2026

1926 – 2026, 100. ° aniversario del vuelo del Plus Ultra.

 

22 de enero al 10 de febrero de 1926

En esta nueva entrega que venimos haciendo como recuerdo del raid del hidroavión Plus Ultra, traemos al blog la «Medalla conmemorativa del vuelo a la Argentina», acuñada en 1926 por iniciativa de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Dicha sociedad fue fundada en Madrid en 1775 como institución cultural. «Desde sus orígenes, su misión ha sido promover el progreso económico, educativo y social mediante la difusión del conocimiento, el impulso de la formación y el apoyo a iniciativas de interés público».  La Real Sociedad Económica Matritense editó en 1926 una hoja en la que describía la Medalla conmemorativa del vuelo a la Argentina, y las distintas clases y metales con los que estaban acuñadas. Además, exponía las medidas y el precio de cada una de ellas. Por lo interesante del texto, queremos que figure íntegramente en este artículo. Dicho texto dice lo siguiente:

 

REAL SOCIEDAD ECONÓMICA MATRITENSE

DE

AMIGOS DEL PAÍS

A la terminación del vuelo Palos-Buenos Aires, el Excmo. Sr. Gobernador civil de Madrid pidió a todas las Escuelas de la provincia que los Maestros colocasen en los lugares visibles una placa conmemorativa de tan glorioso hecho. Haciéndose eco de esta feliz iniciativa la Económica Matritense, recogió la idea de dicha autoridad, y para darle una forma artística, encargó a uno de sus socios, el medallista D. Enrique Cuartero, la ejecución y troquelaje de una medalla y placa para las Escuelas.

De esta medalla se han troquelado ejemplares en oro para los aviadores, así como también para S. M. el Rey, jefe del Gobierno y presidentes de las Repúblicas iberoamericanas y Portugal.

Igualmente se han hecho ejemplares de plata y bronce. Las corporaciones y particulares que deseen adquirirlas, pueden solicitarlas en el Gobierno civil de Madrid, Secretaría de la Sociedad Matritense (Plaza de la Villa, 2), y enviar sus avisos o pedidos a las demás Reales Sociedades Económicas de provincias.

Las naciones extranjeras podrán solicitarla en las respectivas Embajadas españolas, o en las de sus respectivos países en Madrid las cuales harán la petición oportuna al Gobierno civil o a la Sociedad Económica Matritense.

Los precios de las medallas son los siguientes:

Medalla de 50 milímetros, oro de 18 kilates, 400 pesetas.

Medalla de 50 milímetros, plata de ley, 40 pesetas.

Medalla de 50 milímetros, en bronce 6 pesetas.

Medalla de 40 milímetros, oro de 18 kilates, 250 pesetas.

Medalla de 40 milímetros, en plata de ley, 25 pesetas.

Medalla de 40 milímetros, en bronce, 5 pesetas.

Placas en bronce (anverso y reverso) con baño de plata, marco de madera y fondo de terciopelo, con cintas de los colores españoles y argentinos, 25 pesetas

Placas de cobre (anverso y reverso), con baño de plata, marco de madera y fondo de terciopelo, con cintas de los colores españoles y argentinos, 20 pesetas.

Placas de aluminio (anverso y reverso), con baño de plata, marco de madera y fondo de terciopelo, con cintas de los colores españoles y argentinos, 15 pesetas.

En estos precios no está incluido el porte.

                        Madrid, 16 de marzo de 1926.

El Presidente,                                                                             El secretario general.

M. MOLINA Y MOLINA                                                              FAUSTINO PRIETO

 

Los autores desconocen si la Medalla conmemorativa del vuelo a la Argentina estaba respaldada por algún tipo de documento o diploma a nombre de la persona, empresa o institución que la adquiriese. Es presumible que la medalla se entregara con un estuche para protegerla y que parte de ellos, en el caso de las acuñadas en oro destinadas a los jefes de los gobiernos iberoamericanos, Portugal y de los cuatro aviadores, fueran personalizados con sus nombres. Por lógica, este limitado número de medallas de oro y la del rey Alfonso XIII serían un regalo de la Sociedad Económica Matritense. Dicha sociedad sigue actualmente en la Plaza de la Villa en Madrid y es probable que conserve en sus archivos la documentación relacionada con esta magnífica medalla, en la que figuren el número de ellas vendidas o regaladas, los bocetos del medallista que la creó, registro de las acuñadas, diplomas, así como el diseño de las placas que, montadas en un marco, también podían adquirirse. Por desgracia, de estas últimas no queda ninguna para mostrar aquí, pero sí parte de una de ellas que nos dará una idea de cómo podía ser el conjunto completo. En un futuro trabajo más completo sobre esta medalla, sería fundamental consultar el archivo de dicha sociedad cultural.

En la actualidad, la Medalla conmemorativa es rara de encontrar y las que salen al mercado del coleccionismo alcanzan precios altos, siendo más común de ver la acuñada en bronce y algo más escasa, el modelo de plata. Los autores nunca han visto la medalla de oro y es posible que la mayoría terminasen vendidas al peso por su valor, aunque siempre queda la esperanza de que la Económica Matritense conserve algún ejemplar entre sus fondos. En el ciclo de conferencias previsto por la Real Sociedad Económica durante el presente año, la ofrecida hace unos días estuvo dedicada al vuelo del Plus Ultra en su 100. ° aniversario, una parte de la ponencia versó sobre dicha medalla, lo que fue de gran ayuda para la realización de este trabajo.


Arriba. Folleto editado por la Sociedad Económica Matritense donde se expone el motivo de la creación de la Medalla conmemorativa y el importe de cada modelo.



                                Anverso y reverso de la medalla de Plata de 50 milímetros.



                            Anverso y reverso de la medalla de bronce de 50 milímetros. 


Arriba, anverso de la placa de aluminio que, junto con otra del reverso, formaban parte del cuadro de terciopelo y las cintas con los colores de España y Argentina. La placa es de 11 cm de diámetro y lisa por detrás.